Durante el siglo XVI, la expectativa de vida de las mujeres en Inglaterra era notablemente baja. Diversos factores combinados explican esta situación.
Alta mortalidad durante el parto
La ausencia de cuidados prenatales y los peligros inherentes al parto provocaban que muchas mujeres murieran al dar a luz.
Conocimientos y prácticas médicas limitados
La medicina de la época isabelina carecía de eficacia; enfermedades comunes eran mal comprendidas y los tratamientos, inadecuados.
Deficiencias en saneamiento e higiene
La falta de sistemas de saneamiento y de hábitos higiénicos facilitaba la propagación de infecciones y epidemias.
Acceso restringido a la atención sanitaria
Los servicios médicos estaban al alcance principalmente de la nobleza y la burguesía, dejando a la mayoría sin asistencia adecuada.
Deficiencias nutricionales
Una dieta pobre en nutrientes esenciales provocaba desnutrición, debilitando el organismo y aumentando la vulnerabilidad a enfermedades.