Hestia, diosa del hogar y la llama sagrada
Hestia era la protectora del hogar olímpico y de la vida familiar. Su dominio abarcaba el fuego del hogar, la llama sacrificial y la paz que garantiza la prosperidad de las familias y del Estado.
Principales responsabilidades
- Custodia del hogar olímpico, asegurando la armonía entre los dioses.
- Guardiana de la llama sacrificial, supervisando los ofrendas a los dioses.
- Protectora del fuego de la ciudad, considerado un guardián y proveedor de la comunidad.
- Promotora de la hospitalidad y el cuidado, velando por la calidez y el acogimiento en los hogares.
- Responsable de los fuegos sagrados que simbolizan la unión familiar y el orden social.
Al mantener encendida la llama sagrada, Hestia garantizaba la continuidad de la vida doméstica y la estabilidad del Estado.