Historia antigua

Aspendos, el teatro romano mejor conservado del mundo

Aspendos: historia y su teatro romano

La antigua ciudad de Aspendos (actualmente Belkız), situada a unos 40 km al este de Antalya, Turquía, según la tradición fue fundada por griegos de Argos.

Dominio a lo largo de los siglos

Durante la Antigüedad la ciudad pasó por manos de licios, persas, atenienses y macedonios. Fue conquistada por los persas en 546 a.C., recuperada por Atenas en 465 a.C. e incorporada a la Liga de Delos, volvió bajo dominio persa en 411 a.C., cayó en manos de Alejandro Magno en 333 a.C. y, finalmente, los romanos la tomaron y saquearon en 190 a.C.

El teatro romano de Aspendos

El teatro fue descubierto en 1871 por el conde Landskonski. Construido entre 161 y 180 d.C., durante el reinado del emperador Marco Aurelio, su arquitectura fue diseñada por Zénon, un arquitecto griego local. Con un diámetro de 96 m y capacidad para aproximadamente 15 000 espectadores, el teatro conserva la scaenae frons (el escenario trasero) prácticamente intacta, una rareza compartida solo con 11 teatros romanos en el mundo.

Aspendos, el teatro romano mejor conservado del mundo

Siguiendo la tradición del teatro griego, la cavea se construyó parcialmente en la ladera de la colina donde se asienta la acrópolis, mientras que el resto se sostiene mediante arcos de bóveda que alcanzan una altura similar a la del escenario, dándole una apariencia compacta como una fortaleza. Cuenta con 39 filas de asientos.

En algunos asientos se han encontrado nombres inscritos, lo que sugiere reservas específicas. En la parte superior del recinto se hallaron 58 agujeros donde se fijaban los mástiles que sostenían el velarium, una lona que protegía a los espectadores del sol y la lluvia.

Aspendos, el teatro romano mejor conservado del mundo

Aunque la ciudad decayó al final del periodo romano y durante la era bizantina, los turcos selyúcidas la mantuvieron en pie, restaurándola y utilizándola como caravasa (posada para caravanas comerciales). En el siglo XIII el escenario sirvió como palacio, lo que contribuyó a su preservación casi perfecta.

Comparación con otros teatros romanos

Solo 11 teatros romanos en el mundo conservan la totalidad o una parte significativa de su scaenae frons. Entre ellos destacan el Teatro Romano de Mérida y el de Acinipo en Málaga, cerca de Ronda. El Teatro de Sabratha en Libia, restaurado después de la Segunda Guerra Mundial, ha sido considerado por algunos autores como el ejemplo mejor iluminado, aunque ha sufrido los daños del conflicto actual.