Introducción
En el estudio de la transición de la Antigüedad a la Edad Media, suele centrarse la atención en los movimientos de los pueblos bárbaros hacia el oeste. Sin embargo, algunos grupos se desplazaron en sentido contrario, y su historia queda a menudo relegada en la inmensidad del continente asiático. Un ejemplo destacado son los heftalitas, también conocidos como los hunos blancos.
Orígenes y denominación
El término Hephthalites proviene del griego, mientras que White Huns fue el apodo que les dieron los bizantinos. La mayoría de los estudios sitúan su origen en la zona fronteriza entre Turquía e Irán, basándose en la lengua que hablaban y en la evidencia numismática. Algunos investigadores los clasifican como indoeuropeos, aunque existe otra corriente que los ubica en el norte del subcontinente indio (actual Pakistán y Afganistán), como descendientes de los Xionitas o Huna, lo que implicaría que el vínculo con los hunos sería sólo nominal.
Organización y territorio
No se trataba de una ciudad sedentaria, sino más bien de una confederación de tribus que compartían elementos culturales y una lengua común. Su expansión territorial les permitió fundar asentamientos permanentes, principalmente fortalezas militares, y establecer una capital en Badian (la actual Kunduz, Afganistán), aunque la corte seguía siendo nómada.
Fuentes históricas
El historiador bizantino Procopio de Cesarea los describió como de piel clara y menos salvajes que los demás hunos, con un código legal y una institución monárquica (khanato). Procópio es una de las principales fuentes escritas, junto con los crónicas chinas, que los nombran yta (también Hua o Hudun) y los consideran descendientes de la tribu Yuezhi. Según los textos chinos, su religión combinaba budismo, zoroastrismo y elementos del maniqueísmo persa.
Expansión hacia el sureste
Inicialmente fueron vasallos de los Rouran, una confederación nómada precursora de los mongoles. Tras liberarse de su dominio, iniciaron una expansión hacia el sureste, ocupando las estepas de Turquestán, Sogdiana y Bactria (territorios de la actual Uzbekistán, Afganistán y Tayikistán). En el último cuarto del siglo V penetraron en Persia, derrotando al rey Peroz I en la batalla de Herat y convirtiéndola en tributaria. Su presencia en la región terminó en 557, cuando el sasánida Cosro I, aliado con los turcos, los expulsó.

Incursiones en el subcontinente indio
Probablemente aliados con los Xionitas (también llamados los hunos rojos), los heftalitas llegaron a Afganistán y Pakistán, acercándose a los límites del imperio Gupta. El emperador Kumaragupta logró contenerlos hasta principios del siglo VI, pero luego los hunos tomaron el valle del Ganges. Finalmente, los reyes Yasodharman y Narasimhagupta los expulsaron en 528, poniendo fin a su dominio en la India.
Declive y legado
En el apogeo de su poder, a mediados del siglo VI, controlaban gran parte de Afganistán, Turkmenistán, Uzbekistán, Tayikistán, Kirguistán, Kazajistán, Pakistán y áreas de India y China. Sin embargo, fueron derrotados repetidamente, y en 563 los köktürks, aliados con los sasánidas, aniquilaron a los heftalitas y repartieron Turquestán. El último khán, Yudhishthira, gobernó hasta 670, cuando su dinastía fue reemplazada por los afganos Sashi de Kabul. Algunos estudios sugieren que los actuales pastunes, así como turcomanos y kazajos, podrían descender de este pueblo semi‑olvidado.
