Origen del término "jacquerie"
En Francia, la palabra jacquerie llegó a designar las frecuentes revueltas campesinas de la Edad Media, a partir de un episodio violento ocurrido en 1358, conocido como la Gran Jacquerie.
Contexto histórico
El levantamiento se dio en plena Guerra de los Cien Años, cuando el país ya sufría los estragos de campañas militares, malas cosechas y la peste negra. La presión sobre la población rural alcanzó su punto de ruptura.
Factores desencadenantes
El sistema feudal mantenía a los campesinos bajo la figura despectiva de Jacques Bonhomme, asociada a su vestimenta de chaqueta a cuadros. La captura del rey Juan II por los ingleses, la inestabilidad del gobierno y la imposición de un impuesto gravísimo para financiar la guerra encendieron la chispa de la rebelión.
Desarrollo de la revuelta
El estallido comenzó en la región de Beauvais, cuando campesinos mataron a cuatro caballeros de una compañía mercenaria. El hecho se replicó rápidamente en Ile‑de‑France, Picardía, Champaña, Artois y Normandía. Los grupos, inicialmente espontáneos y sin liderazgo central, fueron creciendo hasta formar una masa de unos cinco mil hombres bajo el mando del ganadero Guillaume Caillet, quien buscó alianza con el burguesía parisina liderada por Étienne Marcel.
Los rebeldes avanzaron hacia París, destruyendo propiedades nobles pero respetando los bienes eclesiásticos, y pretendían romper el asedio impuesto por el delfín Carlos.

Derrota y represión
El movimiento fue brutal pero efímero; el 9 de junio de 1358 una milicia de caballería atacó a mil rebeldes que intentaban asaltar el castillo de Meaux, asesinando a la mayoría. Al día siguiente, Carlos II ofreció a Caillet una reunión que resultó ser una trampa: el líder fue detenido, torturado y ejecutado, y sus seguidores masacrados por mercenarios ingleses al servicio de la nobleza.
Durante los dos meses siguientes se llevaron a cabo ejecuciones y ahorcamientos en varias ciudades, instaurando una “paz funeraria” que duró veinte años en Francia, aunque la idea de la jacquerie se propagó a Europa central, la península itálica e incluso a Inglaterra.