Historia antigua

El Día del Pozo: la macabra masacre que originó la expresión “pasar una noche en Toledo”

Origen de la expresión

La frase pasar una noche en Toledo se emplea (aunque hoy está en desuso) para describir una noche de insomnio o de gran sufrimiento. Tradicionalmente se ha atribuido al intenso calor nocturno de la provincia, pero una versión mucho más dramática la vincula a un episodio histórico conocido como el Día del Pozo.

Contexto histórico

Nos remontamos al siglo VIII, cuando Toledo estaba bajo el dominio del Emirato de Córdoba. En el año 797 d.C. el emir Al‑Hakam I enfrentó la rebelión de sus hermanos y, entre ellos, el gobernador (wali) de Toledo, Soleimán, quien mantenía una profunda desconfianza hacia Córdoba.

El Día del Pozo: la macabra masacre que originó la expresión “pasar una noche en Toledo”

Toledo era una ciudad de mayoría hispano‑romana y visigoda, con presencia judía y musulmana, y gozaba de cierta autonomía que a menudo chocaba con las imposiciones cordobesas.

La decisión de Al‑Hakam

Para sofocar la resistencia, Al‑Hakam envió a su más leal colaborador, Amrús ben Yusuf, gobernador de Talavera de la Reina, para que ganara la confianza de la nobleza toledana mediante promesas y concesiones. Amrús, muladí (hijo de un cristiano convertido al islam), había participado en la batalla de Roncesvalles, lo que le otorgó prestigio ante los nobles.

Los aristócratas de Toledo, liderados por Ubayd Allah ibn Yamir, también eran mayormente muladíes. Amrús aceptó sus peticiones y ordenó la construcción de una fortaleza, bajo el pretexto de reforzar la seguridad de la ciudad. Cuando la obra quedó terminada, el joven Abderramán II, hijo del emir, debía inaugurarla.

La macabra celebración

Amrús organizó una fiesta e invitó a todas las familias nobles, que acudieron una a una, cerrando la puerta tras de sí. Lo que ninguno sospechó fue que, al entrar, cada invitado era brutalmente degollado y su cabeza arrojada al foso de la fortaleza, para luego ser exhibida en las murallas.

El Día del Pozo: la macabra masacre que originó la expresión “pasar una noche en Toledo”

Se estima que entre cuatrocientos y setecientos personas fueron asesinadas, aunque algunas fuentes hablan de miles. La sangre derramada se comparó con el vapor de una cocina y, según la tradición, dejó una impresión imborrable en el joven Abderramán.

Entre historia y leyenda

Como ocurre con muchos relatos medievales, la frontera entre hecho y mito es difusa. Otras versiones atribuyen la masacre a una venganza personal de Amrús tras el asesinato de su hijo por parte de la nobleza toledana. Algunos arabistas cuestionan la veracidad del episodio, señalando paralelismos con narraciones anteriores, como la de Heródoto sobre Periandro o la de Tito Livio sobre Tarquinio. Asimismo, la masacre recuerda a la de los Abencerrajes en Granada y a la “Jornada del Foso” de Huesca, documentada en los Anales Toledanos Primeros.