Historia antigua

Correspondencia Willy‑Nicky: los telegramas entre el zar y el káiser antes de la Gran Guerra

Una obra inesperada

En 1918, justo después de la Primera Guerra Mundial, el periodista, escritor y diplomático estadounidense Herman Bernstein publicó The Willy–Nicky correspondence. Se trató de una antología de telegramas privados intercambiados entre el zar Nicolás II y el káiser Guillermo II durante los años previos al conflicto, en un intento de calmar la situación. El término "Willy‑Nicky" quedó asociado para siempre a esta colección.

¿Quién fue Herman Bernstein?

Bernstein nació en Vladislalov, entonces parte del Imperio ruso (hoy Lituania), y emigró a EE. UU. en 1893. Se dedicó al periodismo, cubriendo hechos como la Revolución bolchevique y la campaña siberiana de la Expedición Expedicionaria Estadounidense para The New York Herald. También realizó entrevistas a personalidades de la época, escribió novelas, poesía y obras de teatro, y participó en la política como demócrata, llegando a ser embajador en Albania en 1933.

Correspondencia Willy‑Nicky: los telegramas entre el zar y el káiser antes de la Gran Guerra

El origen de la colección

Bernstein explicó que la obra mostraba al káiser como un “maestro de la intriga y conspirador mefistofélico” y al zar como un “débil caprichoso, una figura sin carácter”. La paradoja radica en que ambos estaban emparentados: eran terceros primos, descendientes del mismo linaje que se remonta a Pablo I de Rusia.

Correspondencia Willy‑Nicky: los telegramas entre el zar y el káiser antes de la Gran Guerra

Árbol genealógico

Pablo I (zar 1796‑1801) fue abuelo tanto de Nicolás II como de Guillermo II. Su hija Wilhelmina de Hesse‑Darmstadt, convertida al cristianismo ortodoxo como Natalia Alexeievna, se casó con Pablo, pero murió en 1776 tras dar a luz. Pablo volvió a casarse con Sofía Dorotea de Württemberg, quien se convirtió en la zarina María Fiódorovna y dio a luz a diez hijos, entre ellos Alejandro I y Nicolás I.

Nicolás I se casó con su tercera prima, Carlota de Prusia (Alejandra Fiódorovna), hermana del futuro Guillermo I de Alemania. De su unión nació Alejandro II, padre de Alejandro III, y éste último fue el padre de Nicolás II, el “Nicky” de los telegramas. Por el lado alemán, Guillermo II era hijo de Federico III y nieto de Guillermo I, primo de la esposa rusa de Nicolás II, Alix de Hesse‑Darmstadt (Alexandra Fiódorovna), nieta de la reina Victoria.

Correspondencia Willy‑Nicky: los telegramas entre el zar y el káiser antes de la Gran Guerra

El intercambio de telegramas

Los mensajes, que Bernstein obtuvo del German White Book (un compendio de documentos oficiales alemanes de 1914), reflejan una relación cordial y afectuosa. Cuando se reunían hablaban en inglés y se llamaban por los diminutivos “Willy” y “Nicky”. Otros países realizaron colecciones similares: Gran Bretaña publicó el Blue Book, Rusia el Orange Book y Francia el Yellow Book.

Correspondencia Willy‑Nicky: los telegramas entre el zar y el káiser antes de la Gran Guerra

Los primeros intentos de paz

El intercambio comenzó con la solicitud de Guillermo a Nicolás para frenar la escalada militar que llevaba a Europa al borde de la guerra. Durante varios meses el tono fue amistoso, pero a medida que los gobiernos respectivos intensificaban sus preparativos bélicos, los telegramas fueron adquiriendo un tono más tenso.

Correspondencia Willy‑Nicky: los telegramas entre el zar y el káiser antes de la Gran Guerra

El estallido del conflicto

El 28 de junio de 1914, el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo desencadenó una cadena de ultimátums y movilizaciones. El 23 de julio, Austria‑Hungría entregó un ultimátum a Serbia; Rusia movilizó sus tropas en apoyo serbio y, cinco días después, declaró una movilización general contra Alemania.

El 29 de julio, Nicolás envió a Guillermo un telegrama proponiendo acudir a La Haya (el Tribunal de Arbitraje Permanente) para buscar una solución pacífica. Guillermo no respondió, probablemente porque el Ministerio de Asuntos Exteriores no le entregó el mensaje a tiempo.

Correspondencia Willy‑Nicky: los telegramas entre el zar y el káiser antes de la Gran Guerra

Los últimos mensajes

El 30 de julio, Guillermo escribió: "Todo el peso de la decisión recae en tus hombros; debes decidir entre paz o guerra". Al día siguiente, Nicolás agradeció la mediación pero advirtió que "es técnicamente imposible detener nuestras preparaciones militares" por la movilización austríaca.

El 1 de agosto, Nicolás volvió a apelar a la amistad para "evitar el derramamiento de sangre", pero el 2 de agosto el káiser respondió fríamente, exigiendo la desmovilización rusa. Ese fue el último telegrama antes de que la guerra se desencadenara definitivamente.

En última instancia, la correspondencia resultó ser un diálogo de sordos: ninguno de los dos estaba dispuesto a ceder y la catástrofe se impuso.