Contexto histórico
La Primera Guerra Mundial no recibió su nombre por casualidad ni como una hipérbole. Un total de 38 naciones de todos los continentes se declararon beligerantes: 20 formaron la Triple Entente (más 9 que la apoyaron sin participar militarmente) y 22 integraron las Potencias Centrales.
Algunas de esas naciones tenían estatus especiales (emiratos, sultanatos) o estaban integradas en formaciones supranacionales. En este artículo nos centramos en el papel de las Fuerzas Expedicionarias de Siam.
Quién era Siam
Siam era el nombre que tenía Tailandia hasta 1939, cuando pasó a llamarse Prathet Thai (País Libre) y, una década después, adoptó el nombre actual en referencia al grupo étnico mayoritario, los tailandeses. En 1914 Siam era un estado tampón entre la Indochina francesa y las posesiones británicas de Birmania e India. Curiosamente, Siam nunca fue una colonia; de hecho, fue el único país del sudeste asiático que mantuvo su independencia, aunque estaba bajo fuerte influencia británica.

Motivaciones para entrar en la guerra
El estallido del conflicto obligó a muchas pequeñas naciones a alinearse con sus "hermanas mayores". Sin embargo, declararse aliado y aportar tropas eran cosas distintas. Países como China, Costa Rica, Cuba, Guatemala, Liberia, Haití, Honduras, Nicaragua y Panamá declararon la guerra a Alemania pero no enviaron combatientes.
En contraste, naciones inesperadas como San Marino, Brasil o Nepal enviaron tropas; Siam también lo hizo, siendo el único país del sudeste asiático que lo hizo por voluntad propia.

El principal objetivo era demostrar al mundo el nivel de desarrollo alcanzado y el compromiso del rey Vajiravudh con el derecho internacional. Además, había factores estratégicos: posicionarse favorablemente en una hipotética redistribución territorial tras la guerra y recuperar territorios perdidos entre 1889 y 1909 (Laos, Camboya y sus cuatro provincias del sur). En realidad, Siam estaba muy alejado de la esfera de influencia de las colonias alemanas.
El rey Vajiravudh y la decisión de entrar en la guerra
Vajiravudh, hijo del reformista rey Chulalongkorn, heredó una monarquía modernizada: abolición del feudalismo y la esclavitud, reforma administrativa, ferrocarril, sistema monetario actualizado, libertad religiosa, calendario occidental, impulso a la educación, hospitales públicos, etc. Es conocido también por haber sido educado bajo la tutela de la gobernanta inglesa Anna Leonowens, historia que inspiró varias películas.
Tras ascender al trono en 1910 como Rama VI, Vajiravudh buscó continuar la obra de su padre y reforzar su posición interna, especialmente después del intento de golpe militar de 1912. Según fuentes, aceptó la propuesta francesa de que los tailandeses residentes en Europa (principalmente estudiantes) sirvieran como conductores de ambulancias, mecánicos y, eventualmente, pilotos, todo bajo condición de voluntariado.

El 22 de junio de 1917 Siam declaró la guerra a los Imperios Alemán y Austrohúngaro, expulsó a sus ciudadanos de puestos estratégicos (ferrocarril, Siam Commercial Bank) y confiscó sus embarcaciones y propiedades. Asimismo, cambió la bandera, sustituyendo la de bandas rojas y blancas (introducida en 1916) por la actual Thong Trairong (tricolor), mientras enviaba a Europa una versión tricolor con elefante.
Limitaciones y preparación de la fuerza
Aunque el país había avanzado en modernización, su ejército carecía de artillería, vehículos y experiencia en combate europeo. No obstante, contaba con oficiales bien entrenados y una fuerza aérea incipiente, lo que lo situaba a la vanguardia de la aviación de la época.

El apoyo popular fue abrumador; la oposición se limitó a un reducido grupo de germanófilos y a parte del establecimiento budista. En septiembre de 1917 el Ministerio de Guerra lanzó un llamado a voluntarios, reclutando 414 mecánicos de aviación y 870 conductores, mecánicos, sanitarios y otros auxiliares.
Despliegue del contingente
Tras meses de organización, entrenamiento y vacunación, el 20 de junio de 1918 la fuerza partió a Marsella a bordo del S.S. Empire, bajo la mirada de una multitud emocionada. Eran 1 284 hombres comandados por el general Phraya Phya Bhijai Janriddhi, veterano nacido en 1877 y formado en Bélgica y Francia, por lo que dominaba el francés.

El buque hizo escala en Singapur, Colombo y Port Said antes de arribar a Francia en cinco semanas. Allí fueron recibidos por el primer ministro Georges Clemenceau y el rey británico Jorge V, quienes corrigieron la confusión inicial de que los recién llegados provenían de Indochina y les otorgaron la atención que merecían, a diferencia de los contingentes estadounidenses que acaparaban los medios.
Los aviadores fueron asignados a los aeródromos de Istres, Le Crotoy, La Chapelle‑la‑Reine, Biscarrosse, Piox, Avord y Pau; los de transporte, a un campamento en Lyon para dos meses de entrenamiento antes de ser enviados al frente.
Acciones en el frente occidental
En agosto de 1918 el primer destacamento, bajo el mando de Janriddhi, reforzó a las tropas que luchaban contra la ofensiva alemana en la segunda Batalla del Marne. En septiembre, el resto del cuerpo de transporte se desplazó a Champagne y Meuse‑Argonne, operando cerca de Châlons. Los aviadores, sin suficiente tiempo de entrenamiento, no lograron incorporarse a los aviones antes del armisticio.

Las diferencias culturales provocaron tensiones con los oficiales franceses de enlace: escasez de intérpretes, actitudes de superioridad y falta de reconocimiento. La situación llegó a tal punto que el gobierno siamés consideró solicitar la repatriación de sus tropas.

Ocupación de Alemania y regreso
El 11 de noviembre de 1918 se firmó el armisticio, lo que alivió las fricciones. El Ministerio de Relaciones Exteriores francés aprovechó la ocasión e incorporó al cuerpo de transporte siamés entre las tropas de ocupación que ingresaron a Alemania.
Los soldados fueron recibidos con honores; el rey Vajiravudh expresó su orgullo al ver a sus tropas pisar territorio alemán, presentándose como un monarca guerrero que había unido al país bajo una causa común. El contingente se instaló en Neustadt, Renania‑Pfalz, en diciembre de 1918 y permaneció allí hasta julio de 1919, cuando participó en desfiles de victoria en París, Londres y Bruselas.
El retorno a Siam se realizó en dos fases: primero el cuerpo de aviación, que llegó a Bangkok en mayo de 1919 sin haber combatido; después, en septiembre, el resto de la fuerza, que fue recibido con cuatro días de feriados nacionales, homenajes en templos y la inauguración, en 1921, de un monumento público en el centro de Bangkok.
Legado
Las bajas fueron escasas: 19 muertos, la mitad por accidentes y la otra mitad por la gripe, una enfermedad que asoló a los europeos en el invierno. Ningún soldado cayó en combate.
Los que recibieron la Croix de Guerre fueron galardonados por el rey con la Orden de Rama. Siam obtuvo un asiento en la firma del Tratado de Versalles y se convirtió en uno de los miembros fundadores de la Sociedad de Naciones, aunque no recuperó los territorios perdidos y solo obtuvo la adjudicación de varios buques mercantes alemanes.