El atentado del 20 de julio de 1944
El 20 de julio de 1944, el coronel bávaro Klaus von Stauffenberg colocó clandestinamente su maletín junto a Adolf Hitler en la reunión de altos mandos del Führerhauptquartier Wolfsschanze (la Guarida del Lobo) en Prusia Oriental. El maletín contenía una bomba de tiempo cuya explosión no alcanzó a matar al Führer porque el propio Stauffenberg fue movido por un asistente y la pesada mesa del centro amortiguó la onda expansiva.
Este intento formaba parte de la conspiración conocida como Operación Valkiria, organizada por el grupo llamado Schwarze Kapelle (Orquesta Negra). Tras el fracaso, la Gestapo desmanteló rápidamente la red y ejecutó a la mayoría de sus miembros.
De la Orquesta Negra a la Roja
Dos años antes, los nazis ya habían enfrentado a otra red, pero de color distinto: la Rote Kapelle (Orquesta Roja). A diferencia de la Orquesta Negra, compuesta mayormente por oficiales del ejército prusiano, la Roja nació como una organización de espionaje dirigida por el agente polaco del GRU Leopold Trepper (nombre real desconocido). Trepper, militante sionista y antiguo miembro del círculo de espías Fantoma en París, fundó la Orquesta Roja en Bruselas y extendió sus actividades a Alemania, Francia, Holanda y Suiza.
Denominación alemana
El término Orquesta Roja no lo acuñaron sus propios miembros, sino la Gestapo, que los catalogó como "conductores" (supervisores) y "pianistas" (operadores de radio y telégrafo). La RSHA utilizó diferentes sobrenombres: el grupo operante en Francia, Bélgica y Alemania recibió el apellido Trepper; el de Berlín se conoció como Schulze‑Boysen/Harnack; y la célula suiza se llamó Red Trio.
Operaciones de la Orquesta Roja
En 1939 Trepper llegó a Bruselas bajo la identidad de un empresario canadiense y estableció dos fachadas comerciales: la Foreign Excellent Raincoat Company (fabricación de impermeables) y Simex (distribución de coñac y estufas). Estas empresas, aunque ficticias, le permitieron financiar sus actividades en el mercado negro.
Tras la invasión belga en 1940, se trasladó a París y, a través de siete redes, suministró a Moscú información sobre movimientos de tropas, producción de armamento y transporte de materias primas. Según fuentes, advirtió a Stalin sobre la fecha de inicio de la Operación Barbarroja, aunque el líder soviético desestimó la alerta por el pacto de no agresión con Hitler. Más tarde, la Red también reveló los planes alemanes para la ofensiva de Stalingrado, contribuyendo decisivamente a su fracaso.
En 1941 la red de Bruselas fue descubierta y Trepper fue capturado. Los nazis intentaron reclutarlo como agente doble; aceptó aparentemente, enviando información engañosa a Moscú y manteniendo contactos cifrados para avisar a la Unión Soviética. En septiembre de 1943 escapó con ayuda de la Resistencia francesa y permaneció oculto hasta el fin de la guerra.
La célula de Berlín
Encabezada por Harro Schulze‑Boysen, oficial de la Luftwaffe que se infiltró en el Partido Nazi para sabotearlo, la célula berlinesa reunía a comunistas, conservadores, judíos y católicos; casi la mitad de sus miembros eran mujeres, entre ellas la esposa de Harro, Libertas. Sus actividades incluían la difusión de propaganda antinazi, la distribución de panfletos y la ayuda a perseguidos para escapar. En verano de 1942 la Gestapo arrestó a todos los integrantes; de los aproximadamente 500 detenidos, 58 fueron ejecutados.
El Red Trio suizo
La red suiza, conocida como Red Trio, introdujo espías dentro del Oberkommando des Heeres (OKH) que revelaron a los Aliados los detalles de la Operación Citadel, la última gran ofensiva alemana en el Frente Oriental. Esta información permitió a los soviéticos reforzar sus defensas y desencadenó la Batalla de Kursk, la mayor confrontación de tanques de la historia. El líder del grupo fue Rudolf Roessler (código "Lucy"), asistido por Alexander Radolfi, alias Sandor Radó (código "Dora").
Después de la guerra, Roessler fue convocado a la URSS, acusado de filtrar información a Londres y Washington, y condenado a ocho años de prisión; fue rehabilitado tras la muerte de Stalin. Trepper, tras ser honrado en Moscú, fue detenido en la prisión de Lubyanka durante diez años por la supuesta doble traición. Finalmente se instaló en Varsovia, dirigió la Asociación Cultural Judía y, en 1975, publicó sus memorias The Great Game, donde describió la creación de la mayor red de espionaje del conflicto, con alrededor de quinientos puestos de radio. El almirante Wilhelm Canaris afirmó que sus acciones costaron a Alemania "más de treinta mil muertos".