Extinción de la megafauna al final de la Edad de Hielo
Alrededor del 8000 a.C., la gran cantidad de animales de gran tamaño que habitaban América del Norte comenzó a desaparecer. Mastodontes, mamuts lanudos, perezosos terrestres gigantes, tapires, camellos y armadillos gigantes fueron erradicados, dejando un vacío ecológico sin precedentes.
Causas climáticas
El fin de la última glaciación trajo un clima más cálido y seco. Los pastizales y la vegetación que sustentaban a estos herbívoros se redujeron drásticamente, limitando su alimentación y provocando su colapso poblacional.
Caza intensiva
Al mismo tiempo, los humanos pioneros emplearon armas eficaces, como las puntas de flecha bifurcadas, para cazar a gran escala. Estrategias como acorralar manadas en desfiladeros o hacerlas caer de acantilados eran habituales, acelerando la desaparición de las especies más grandes.
Aunque todavía abundaban animales de menor tamaño, la pérdida de los gigantes y el clima más cálido obligaron a las sociedades prehistóricas a adaptar sus modos de vida y recursos de subsistencia.