Fundación y auge
Alexandría fue fundada en el 332 a.C. por Alejandro Magno, rey macedonio, y en pocos años se convirtió en una de las ciudades más grandes del mundo helénico. Su ubicación estratégica en la costa del Mediterráneo la transformó en el principal puerto de la región.
El Faro de Alejandría
En el rompeolas del mar se erigió el famoso Faro de Alejandría, con una altura de 135 metros. El monumento constaba de tres niveles: una base cuadrada, una sección media octogonal y una cúspide cilíndrica. Una rampa en forma de caracol conducía a la cima, donde se alzaba una estatua del dios sol Helios. El faro fue una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
Importancia marítima y cultural
La ciudad se convirtió en la principal base naval del Mediterráneo, albergando grandes embarcaciones y facilitando la exportación de sus productos. Como capital de Egipto bajo los ptolomeos, se construyeron palacios, instituciones públicas, museos, bibliotecas y templos, convirtiéndola en un centro cultural de primer orden.
Destrucción y legado arqueológico
En el siglo VII la gran biblioteca de Alejandría fue incendiada, perdiéndose alrededor de 700 000 rollos de papiro con obras de la antigüedad. En 1375 un devastador terremoto destruyó el faro. En 1994 arqueólogos que buceaban en sus aguas descubrieron restos de barcos y edificaciones de la época, confirmando la magnitud de su pasado.
Desafíos actuales
Hoy la ciudad enfrenta la amenaza de la erosión costera provocada por el aumento del nivel del mar, lo que pone en riesgo su patrimonio histórico.