Introducción
La explotación del pau‑brasil fue la primera actividad comercial en Brasil y jugó un papel fundamental en el siglo XVI.

Por M. Cláudio Fernandes
Nombre y origen
El árbol conocido como brazilwood o pau‑de‑Pernambuco lleva el nombre científico Caesalpinia echinata. Crecía abundantemente en la Mata Atlántica brasileña, desde Río Grande do Norte hasta Río de Janeiro.
Valor comercial
Según los investigadores Francismar Aguiar y Reinaldo Pinho, los portugueses se interesaron en él porque su madera producían un tinte rojo muy apreciado. Los nativos lo llamaban ibirapitanga, que en tupí significa “madera roja”. Ese color sustituyó rápidamente al obtenido del árbol “sappan” en Europa.
El tinte, sumado a la calidad de la madera para instrumentos musicales, muebles y objetos domésticos, convirtió al pau‑brasil en el primer recurso de gran valor durante la colonización.
Monopolio y extracción
Para 1503 ya existía un complejo sistema de extracción. La Corona portuguesa concedió el monopolio a empresarios privados, quienes establecieron puestos de comercio fortificados donde almacenaban la madera antes de enviarla a Lisboa.
La mano de obra indígena, obtenida mediante trueque de objetos europeos (cuentas, telas, cuchillos, etc.), talaba los árboles, los tronaba y los transportaba a los almacenes.
Entre 1503 y 1505 el monopolio estuvo bajo el control de Fernando de Noronha y sus socios.
Primeros registros
Aguiar y Pinho recuerdan que la nau portuguesa que partió en 1500 para informar al rey Manuel sobre el descubrimiento de la “Isla de Vera Cruz” llevaba a bordo troncos de pau‑brasil. En 1501, el capitán André Gonçalves informó que, aparte del pau‑brasil, no había otro recurso útil.
Curiosamente, la carta de Pero Vaz de Caminha al rey no menciona la madera.