La dictadura militar fue el período en que las Fuerzas Armadas controlaron Brasil, desde el golpe de Estado de 1964 hasta la transición a la democracia en 1985. Fue una época de intensa represión, censura, tortura y terrorismo de Estado.
Golpe de 1964: origen de la dictadura
El 31 de marzo de 1964, tropas del 4.º Regimiento Militar en Juiz de Fora se rebelaron contra el presidente João Goulart. El levantamiento se consolidó el 2 de abril, cuando el Congreso declaró vacante la presidencia y designó a Ranieri Mazzilli como presidente interino. El 9 de abril se nombró al primer presidente militar, el general Humberto Castello Branco, y se promulgó el Acto Institucional nº 1, que sentó las bases del régimen autoritario.
El golpe contó con el apoyo de sectores civiles, empresariales y de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos, que financió a grupos conservadores como el Instituto Brasileño de Acción Democrática (IBAD) y utilizó a la CIA para influir en la política brasileña.
Presidentes militares
Durante los 21 años de dictadura Brasil tuvo cinco presidentes, todos elegidos indirectamente por el Congreso bajo control militar:
- Humberto Castello Branco (1964‑1967)
- Artur da Costa e Silva (1967‑1969)
- Emílio Garrastazu Médici (1969‑1974)
- Ernesto Geisel (1974‑1979)
- João Figueiredo (1979‑1985)
El uso de la figura de “presidente” buscaba dar una apariencia de normalidad, aunque el poder real permanecía en las Fuerzas Armadas.
Represión y autoritarismo

El régimen justificó la persecución bajo la Doctrina de Seguridad Nacional. Se aprobaron diecinueve actos institucionales, entre los que destaca el AI‑5 (1968), que suspendió garantías constitucionales, cerró el Congreso, prohibió el habeas corpus y permitió la censura total.
Se suprimieron partidos políticos, se impuso la Alianza Renovadora Nacional (ARENA) como partido oficial del gobierno y el Movimiento Democrático Brasileño (MDB) como oposición controlada.
Tortura
La tortura fue una herramienta central de represión. Se emplearon métodos físicos (piezas de madera, choques eléctricos, “pau de macaw”) y psicológicos (aislamiento, amenazas a familiares). Estudios estiman que alrededor de 20 000 personas fueron torturadas.
Movimientos de resistencia

A pesar de la represión, surgieron fuertes oposiciones en la política, la cultura y el deporte. Destacaron la Frente Amplia, creada en 1966, y la guerrilla armada liderada por Carlos Marighella y Carlos Lamarca, que fueron brutalmente sofocadas.
AI‑5 y el período más duro
Promulgado el 13 de diciembre de 1968, el AI‑5 marcó el inicio de la fase más represiva de la dictadura. Permitió al presidente disolver el Congreso, suspender derechos políticos y censurar cualquier forma de expresión.
Apertura y transición
Desde la presidencia de Ernesto Geisel se inició una “apertura controlada”. Se derogó el AI‑5, se aprobó la amnistía (1979) y se legalizaron nuevos partidos: PMDB, PDS, PT, PDT y PTB.
El intento de apertura fue resistido por sectores militares, como el atentado fallido del bombardeo de Riocentro en 1981. La presión popular culminó con la campaña de Diretas Já (1983‑84), que exigía elecciones directas para la presidencia.
En 1985, la elección indirecta de Tancredo Neves (con José Sarney como vicepresidente) puso fin a la dictadura y abrió paso a la nueva democracia.
Consecuencias
- 434 muertos y desaparecidos por la represión.
- Más de 8 000 indígenas asesinados durante la ocupación del Amazonas.
- ≈ 20 000 torturados.
- ~ 5 000 derechos políticos revocados.
- Incremento de la corrupción y de la desigualdad social.
- Déficit fiscal, alta inflación y crisis económica.
La dictadura dejó una profunda huella en la sociedad brasileña, cuya memoria sigue vigente en la lucha por los derechos humanos.