Historia antigua

Jack el Destripador devasta la capital de la miseria

Jack el Destripador devasta la capital de la miseria

En 1890, el Ejército de Salvación reveló que 30 000 personas, de aproximadamente seis millones de habitantes de Londres, eran prostitutas. En 1889, 160 000 individuos fueron encarcelados por alcohismo, 2 297 se suicidaron y 2 157 fueron encontrados muertos en barrios marginales, calles o parques. Casi el 5 % de la población padecía deficiencias nutricionales, y muchos sobrevivían en asilos, hospitales o en la calle, consumidos por la pobreza, el alcohol y el hambre.

El entorno del asesino

Las víctimas femeninas del Ripper vivían inmersas en esos males. El asesino actuó en un distrito donde la miseria se concentraba: el East End, al este de Londres, con sus muelles y los barrios decadentes de Whitechapel y Spitalfields, limitando al sur con el Támesis y al oeste con el corazón económico de la metrópolis, la llamada City.

Una zona de inmigrantes y desesperación

En los callejones y chozas sordidas se agolpaban ingleses y migrantes que huían del hambre y de las persecuciones de Europa del Este. Entre ellos había una numerosa comunidad judía, a la que se le culpaba de los crímenes mediante inscripciones. Aaron Kosminski y John Pizer, ambos judíos polacos, fueron señalados como sospechosos.

No sorprende, pues el East End albergaba esperanzas de un futuro mejor. Por ejemplo, Elizabeth Stride fue asesinada cerca del International Working Men's Educational Club, cuyas membresías estaban formadas mayoritariamente por judíos de Europa del Este.