Orígenes indoeuropeos
Al igual que los medos, los aquemidas hablaban una lengua indoeuropea y llegaron a Irán al final del segundo milenio a.C., casi simultáneamente con los medos.
Primeros asentamientos
En el siglo IX a.C. se establecieron en Parsua, al sur y suroeste del lago Urmiah, y poco después se desplazaron al sureste para ocupar las montañas de Fars.
Estructura tribal
Los persas estaban organizados en varias tribus agrícolas: los Pasárgadae, los Marafios, los Maspios, los Panthalios, los Deronios, los Germánicos, entre otras. A estas se sumaron cuatro tribus nómadas: los Daens, los Mardes, los Droqui y los Sagartios. La tribu más influyente fue la de los Pasárgadae; de ella surgió el clan de los Hakhâmanich, del cual los griegos tomaron el nombre del rey legendario Achaemenes.
Reinos y dinastías
Los aquemidas se extendieron por toda la meseta iraní, fundando un reino autónomo bajo el liderazgo del primer monarca histórico, Achaemenes. Hacia finales del siglo VII a.C. aparecen en la historiografía, gracias a Heródoto. En ese momento el territorio estaba dividido en dos reinos vasallos de los medos:
- En el corazón de Persia, entre Isfahán y Shiraz, gobernaba la familia de Ariaramnes, hijo mayor de Teispes.
- Al oeste, en Anshan, la familia de Ciro I, hermano de Ariaramnes, ejercía el poder.
Tras una generación, el hijo de Ciro I, Cambises I, alteró el equilibrio al casarse con la hija de Astiages, rey de Media, consolidando una alianza que marcaría el futuro de la dinastía aquemida.
Innovaciones culturales
Los persas introdujeron el uso del caballo como elemento militar, incorporaron nuevas deidades y adoptaron una religión influenciada por el dualismo mediano, cuyas huellas perduraron durante siglos.