Historia antigua

Reino Antiguo de Israel (1290 a.C. – 73 d.C.)

Reino Antiguo de Israel (1290 a.C. – 73 d.C.)El Reino de Israel probablemente surgió en el siglo XII a.C. Según la Biblia, fue fundado por el rey Saúl (1020‑1000 a.C.). Durante los reinados de David y Salomón alcanzó su máximo esplendor, para luego vivir periodos de división y ocupación extranjera. Aunque no compitió con las potencias mesopotámicas o egipcias, el antiguo reino de Israel marcó la historia de la humanidad; su monoteísmo, centrado en Yahvé, influyó profundamente en el cristianismo y el islam.

Tierras Bíblicas

Los mitos fundacionales del pueblo judío se relatan en la Biblia, que narra sus primeros vagabundeos por el Creciente Fértil, provenientes de Mesopotamia. Según el relato bíblico, los hebreos fueron cautivos en Egipto y, bajo el liderazgo de Moisés, cruzaron el desierto del Sinaí hacia la "Tierra Prometida" de Canaán. Allí, bajo Josué, subyugaron a la mayoría de los pueblos autóctonos; la famosa caída de los muros de Jericó al sonido de trompetas forma parte de la tradición.

Reino Antiguo de Israel (1290 a.C. – 73 d.C.)Los hebreos se organizaron en tribus gobernadas por jueces. Ante la resistencia de los filisteos, pueblo guerrero asentado cerca de Gaza, los israelitas decidieron unificarse bajo un solo rey: Saúl (c. 1020‑1006 a.C.). Su sucesor, David (c. 1006‑965 a.C.), derrotó a los filisteos y sometió a Moab y Edom. Jerusalén, la última fortaleza cananea en rendirse, se convirtió en la capital. Las excavaciones arqueológicas confirman en parte la conquista de Canaán y la fundación del reino de Saúl; los éxitos militares de David se atribuyen también a la debilidad de Mesopotamia y Egipto en ese momento.

David entregó el trono a su hijo Salomón (965‑928 a.C.). Su reinado, bajo la señal de la paz, vio la realización de grandes proyectos arquitectónicos, entre ellos el Templo de Jerusalén, destinado a albergar el Arca de la Alianza con las Tablas de la Ley entregadas por Yahvé a Moisés. Sin embargo, el enorme coste de estas obras generó descontento: muchos fueron obligados a trabajar en los astilleros y se acusó a Salomón de ceder territorios a la fenicia Tiro a cambio de artesanos y materiales, así como de practicar cultos ajenos a Yahvé.

Divisiones y desunión del reino

Reino Antiguo de Israel (1290 a.C. – 73 d.C.)Al morir Salomón, el reino se fragmentó. Los tribus del norte, descontentas con el nuevo rey Roboam (928‑911 a.C.), se rebelaron y formaron el reino de Israel, mientras que el sur permaneció como Judá. Esta desunión coincidió con el resurgimiento de Egipto bajo el faraón Sheshónq, que en 924 a.C. invadió ambos reinos, destruyó ciudades y exigió tributos. La ocupación egipcia, lejos de calmar tensiones, revitalizó los anhelos de autonomía de Moab y Edom. Según la Biblia, los conflictos religiosos intensificaron la crisis: el rey Acab de Israel (873‑852 a.C.) introdujo el culto a Baal, provocando la oposición de profetas como Elías y Eliseo.

Dominio asirio y babilónico

En los siglos IX‑VIII a.C., el Imperio asirio, potencia dominante en la región, se convirtió en la principal amenaza. Israel y Judá cayeron bajo su yugo; las revueltas fueron brutalmente sofocadas y miles de cautivos deportados a Asiria. Tras la caída de Asiria en 612 a.C., el Nuevo Imperio babilónico tomó el relevo. En 597 a.C., Nabucodonosor II asoló Jerusalén, destruyó el Templo de Salomón y saqueó sus tesoros. Miles de judíos fueron llevados a Babilonia, donde la religión se volvió el pilar de su identidad. Fue en este exilio cuando se consolidaron la mayor parte de los libros que hoy forman el Antiguo Testamento.

La diáspora judía

En 539 a.C., el rey persa Ciro el Grande conquistó Babilonia y permitió a los judíos regresar a su tierra, aunque muchos optaron por permanecer. Bajo la influencia persa, los reinos judíos pasaron a estar bajo el dominio de Alejandro Magno y, posteriormente, a la cultura helénica. En 142 a.C. surgió el breve reino independiente de Judea, que en 63 a.C. fue incorporado al Imperio romano. Herodes el Grande, rey títere de Roma, mantuvo la ilusión de una monarquía judía. Reino Antiguo de Israel (1290 a.C. – 73 d.C.)Durante esta época proliferaron distintas sectas judías. Las enseñanzas de Jesús (6 a.C.‑30 d.C.) dieron origen al cristianismo. Otros grupos, como los zelotes, se rebelaron contra la ocupación romana; su resistencia culminó en la caída de Masada en 73 d.C., tras la cual los romanos destruyeron el Segundo Templo y llevaron sus tesoros a Roma.

A partir del siglo IV, la mayoría de los judíos se había trasladado al Cercano Oriente y a las costas mediterráneas, estableciéndose en importantes centros comerciales. Esta dispersión, conocida como la Diáspora, persistió hasta la era moderna, acompañada de persecuciones, a menudo impulsadas por acusaciones cristianas de culpabilidad en la muerte de Cristo. Los judíos permanecieron sin un hogar nacional hasta 1948, cuando se fundó el Estado de Israel.

Bibliografía

- The Biblical Forgotten Kingdom, por Israel Finkelstein. Ediciones Odile Jacob, 2013.

- A Brief Biblical History of Israel, por Tidiman Brian. Biblical Institute, 2006.