Historia antigua

Los Morines: tribu belga de origen germánico

Origen y menciones históricas

Los Morines fueron una de las tribus que habitaban la actual Bélgica. Su primera aparición documentada se encuentra en los escritos de Julio César, quien describió algunas dificultades en sus enfrentamientos con ellos. Probablemente su origen y lengua eran germánicos, al igual que los Menapios, a quienes César y Tácito citan con frecuencia.

El puerto de Boulogne‑sur‑Mer (Bononia) era el principal punto de salida hacia Gran Bretaña para los romanos y, según el historiador Zósimo, a finales del siglo IV la ciudad ya era considerada «Bononia germanorum».

Territorio y asentamientos

El territorio, llamado Morinie, tenía como civitas romana la ciudad de Tarvenna (actual Terwaan en neerlandés, Thérouanne en francés). La región se extendía desde la desembocadura del río Escalda (Scheldt) en el norte hasta la zona de Calais.

Gran parte del área estaba compuesta por polders: tierras arcillosas y pantanosas poco aptas para la vivienda. Los Morines habitaban principalmente los bordes, ya sea en la costa occidental o en las zonas este y sur.

El nombre proviene del vocablo protoindoeuropeo *moer*, que significa «marisma». En la actualidad existen dos municipios que conservan esa raíz: «Les Moëres» en el lado francés y «De Moeren» en el belga. Estas áreas se inundaban periódicamente, por lo que sus habitantes construían montículos de tierra (llamados pol) para elevar sus viviendas, de ahí el origen del término «polder».

Economía y modo de vida

Los polders, aunque difíciles de poblar, resultaban muy fértiles y contaban con buen drenaje, lo que favorecía la agricultura y la ganadería.

Población y ejército

Se estima que la población de los Morines alcanzaba los 100 000 habitantes. Su ejército no superaba los 7 000 hombres; parte de él participó en la famosa batalla de Alesia.

Legado actual

Los descendientes de los Morines se encuentran hoy en la provincia belga de Flandes Occidental. Conservan una lengua distintiva, catalogada como un dialecto del grupo neerlandés, aunque resulta prácticamente incomprensible para los hablantes de neerlandés estándar.