Los Silures
Los Silures fueron un poderoso pueblo celta britónico que habitó la isla de Gran Bretaña, en la zona que hoy corresponde al sur de Gales, abarcando los territorios de Gwent, Brecon y Morgannwg. Sus vecinos más cercanos eran los Ordovices y los Demetae, y su modo de vida se centraba en pequeñas fortalezas.
Según el historiador romano Tácito, en su obra Vida de Agricola, los Silures eran de piel oscura y cabellos rizados. En el año 48 d.C. encabecieron una feroz resistencia contra la ocupación romana bajo el liderazgo de Caratacos, jefe de los Catuvellauni, quien había huido del este de Britania tras la derrota de su pueblo.
A partir del 47 d.C. establecieron contactos con los romanos, aunque su sometimiento definitivo no se produjo hasta aproximadamente el año 78.
Los romanos fundaron la ciudad de Isca Silurum, conocida hoy como Caerleon, dentro de su territorio.
Su capital, Venta Silurum (actual Caerwent, a 10 km de Chepstow), fue romanizada y, tras la retirada de las legiones, se convirtió en un importante centro religioso. El antiguo territorio siluriano se dividió posteriormente entre los reinos de Gwent, Brycheiniog, Gwynllwg y Glamorgan.
Algunas teorías sitúan al legendario Rey Arturo como gobernante de esta región.