Introducción
En Francia se habla de las guerras de religión como una serie de ocho conflictos que devastaron el reino durante la segunda mitad del siglo XVI. Católicos y protestantes se enfrentaron en una guerra civil que combinó disputas religiosas, políticas y sociales.
Contexto y causas
Desgaste del poder real
La muerte accidental del rey Enrique II en 1559 dejó el trono a monarcas menores (Francisco II y Carlos IX), incapaces de imponer su autoridad. La reina madre, Catalina de Médici, y su canciller intentaron mantener la unidad mediante la tolerancia religiosa, pero la falta de fuerza real provocó que nobles y príncipes tomaran las armas sin permiso real.
Luchas por el poder entre grandes familias
Tres clanes nobles dominaron la política del conflicto:
- Los Montmorency‑Châtillon: familia antigua que incluía a Anne de Montmorency y a los hermanos colignianos (Gaspard, François y Odet). Aunque divididos entre católicos y protestantes, se aliaron ocasionalmente contra los Guisa.
- Los Guisa: líderes del partido católico, descendientes de la casa de Lorena. Su intransigencia les granjeó el apoyo popular y la creación de la Liga Católica.
- Los Borbones: descendientes de San Luis, entre los que destacaban Luis de Condé y el futuro rey Enrique IV, líder protestante que buscaba el trono.
Intervención extranjera
España y Inglaterra alimentaron el conflicto para debilitar a Francia. Felipe II apoyó a los Guisa, mientras que Isabel I respaldó a los protestantes. Además, Inglaterra, España y el Ducado de Saboya tenían ambiciones territoriales (Calais, Navarra y posesiones italianas).
Desarrollo de los conflictos
Primeras tensiones (1520‑1550)
Las primeras persecuciones contra los reformistas surgieron en la década de 1520. Los iconoclastas protestantes destruyeron reliquias, santos y estatuas, lo que avivó la hostilidad católica.
Estallido de la guerra (1562‑1599)
Las hostilidades abiertas comenzaron en 1562 y se alternaron con breves periodos de paz hasta la promulgación del Edicto de Nantes en 1598. Se pueden distinguir tres fases:
- Ofensiva protestante (1560‑1572): expansión del calvinismo y masivo reclutamiento de nobles y burgueses. Culminó con la masacre de San Bartolomé (1572), que quebró la ilusión protestante.
- Rebeldía de los malcontentes (1572‑1580): conflicto político liderado por una facción católica moderada que se oponía al fortalecimiento real.
- Ofensiva católica (1580‑1599): la Contrarreforma buscó eliminar el protestantismo, dando lugar a guerras especialmente sangrientas.
Principales guerras
Primera guerra (1562‑1563)
El conflicto se desencadenó tras el asesinato de 37 protestantes en Wassy por el duque de Guisa. Los protestantes tomaron ciudades como Lyon y Orléans, pero la batalla de Dreux (19 de diciembre de 1562) favoreció al ejército real. El Edicto de Amboise (19 de marzo de 1563) concedió una tolerancia limitada.
Segunda guerra (1567‑1568)
El intento del príncipe de Condé de capturar a la familia real (Surprise de Meaux) reavivó el conflicto. Tras varios enfrentamientos, se firmó la Paz de Longjumeau (22 de marzo de 1568).
Tercera guerra (1568‑1570)
Los católicos intentaron sorprender a Condé y Colignio; la victoria de Anjou en Jarnac (13 de marzo de 1569) fue seguida por la derrota protestante en Moncontour (3 de octubre de 1570). El Edicto de Saint‑Germain (8 de agosto de 1570) garantizó cuatro lugares de refugio protestantes.
Cuarta guerra (1572‑1573)
Comenzó con la masacre de San Bartolomé (24 de agosto de 1572). Se formó una especie de gobierno paralelo protestante en el sur y surgieron obras que cuestionaban la monarquía hereditaria.
Quinta a séptima guerras (1574‑1580)
Conflictos menores impulsados por los llamados “malcontentes” y por la “guerra de los Amantes” entre Enrique de Navarra y Margarita de Valois.
Octava guerra (1585‑1598)
La más larga y decisiva. La Santa Liga católica, apoyada por España, intentó suprimir el protestantismo. Tras la muerte de Enrique III (1589) y la ascensión de Enrique IV, se produjeron varios asedios (París, La Rochelle, Amiens). La conversión de Enrique IV al catolicismo (1593) facilitó su entrada en París (1594) y, finalmente, el Edicto de Nantes (1598) puso fin a la violencia institucionalizada.
Consecuencias
Las guerras de religión dejaron al país devastado, con ciudades destruidas, economías colapsadas y una profunda división social. El Edicto de Nantes marcó el comienzo de una relativa tolerancia, aunque la persecución volvería a resurgir en el siglo XVII y XVIII.
Cronología resumida
- 1 marzo 1562: Masacre de Wassy.
- 19 diciembre 1562: Batalla de Dreux.
- 19 marzo 1563: Edicto de Amboise.
- 28 septiembre 1567: Intento de captura de la familia real (Surprise de Meaux).
- 22 marzo 1568: Paz de Longjumeau.
- 8 agosto 1572: Masacre de San Bartolomé.
- 8 agosto 1572‑31 agosto 1573: Sitios de Sancerre y La Rochelle.
- 10 octubre 1575: Batalla de Dormans.
- 6 may 1576: Edicto de Beaulieu.
- 17 sept 1577: Paz de Bergerac.
- 24 agosto 1585‑1598: Guerra de la Santa Liga.
- 1 agosto 1589: Asesinato de Enrique III.
- 13 abril 1598: Edicto de Nantes.
Fuentes
• Pierre Miquel, Les Guerres de religion, Fayard, 1980.
• Arlette Jouanna (ed.), Histoire et dictionnaire des guerres de religion, 1559‑1598, Robert Laffont, 1998.