Introducción
Louis Mandrin (11 de febrero de 1725 – 26 de mayo de 1755) fue un famoso brigante del Dauphiné durante el Antiguo Régimen. Su rebeldía contra la Ferme Générale (el sistema de recaudación de impuestos) lo convirtió en una figura legendaria en Francia.
Orígenes y familia
Nacido en Saint‑Étienne‑de‑Saint‑Geoirs, era hijo mayor de François‑Antoine Mandrin, un comerciante de la zona, y de una familia que había perdido parte de su antigua riqueza. A los 17 años, tras la muerte de su padre, Mandrin se hizo cargo del hogar, compuesta por nueve hermanos.
Primeros problemas con la Ferme Générale
En 1748 obtuvo un contrato para suministrar 100 mulas al ejército francés en Italia. La mayoría se perdió en los Alpes y, al regresar con sólo 17 animales en mal estado, la Ferme Générale se negó a pagarle, lo que marcó el inicio de su enemistad con la autoridad fiscal.
La fuga y la guerra contra los recaudadores
El 27 de julio de 1753, tras una pelea mortal, Mandrin y su amigo Benoît Brissaud fueron condenados a muerte. Brissaud fue ahorcado en Grenoble y, el mismo día, el hermano de Mandrin, Pierre, fue ejecutado por falsificación. Desde entonces, Mandrin declaró la guerra a los recaudadores de la Ferme Générale.
Organización de la banda
Mandrin se unió a una red de contrabandistas que operaba entre Suiza, Ginebra, Francia y el Ducado de Saboya. Pronto se convirtió en su líder, comandando alrededor de 300 hombres y estructurando la banda como un regimiento militar. Sus bases de armas y mercancías estaban en Saboya, lo que le permitía operar fuera del alcance de la autoridad francesa.
Campañas y popularidad
Durante 1754 realizó seis campañas contra los recaudadores impopulares. Compraba telas, pieles, tabaco y especias en Suiza y los vendía en ciudades francesas sin pagar los impuestos de la Ferme Générale, ganándose el apoyo popular. En Rodez, obligó bajo amenaza a los empleados de la Ferme a comprar sus productos.
Captura y ejecución
La Ferme Générale solicitó la intervención del ejército real. Mandrin se refugió cerca de Pont‑de‑Beauvoisin, pero fue traicionado por dos de sus hombres y capturado en la granja fortificada de Rochefort‑en‑Novalaise. El rey Carlos Emmanuel III de Saboya protestó por la violación de su territorio, pero la prisionería se mantuvo y Mandrin fue entregado a Luis XV.
El juicio, acelerado, tuvo lugar el 24 de mayo de 1755. Dos días después, frente a una multitud de 6 000 personas, fue torturado y estrangulado en Valence para poner fin a su sufrimiento.
Legado y canción popular
Su muerte dio origen a la leyenda del bandido que luchó contra la injusticia fiscal. La canción «La Complainte de Mandrin», cuya autoría es anónima, se difundió por toda Francia. Mandrin sigue siendo recordado, sobre todo en el Dauphiné y Saboya, como un símbolo de resistencia popular.
Fragmentos de la canción
«Éramos veinte o treinta,
bribones vestidos de blanco,
¿Me escucháis?…»
Estos versos, junto a otros que narran robos, juicios y su ejecución, forman parte del folklore francés y se citan aún hoy en festividades regionales.