Historia antigua

Erich Hartmann, el as de la Luftwaffe

Victorias

352 aviones derribados: esa es la cifra que alcanzó el piloto alemán Erich Hartmann durante la Segunda Guerra Mundial. La mayor parte de sus victorias se lograron en el Frente Oriental, lo que ha generado debates sobre la exactitud del número. Sin embargo, su récord sigue siendo incomparable: ningún piloto británico o estadounidense se ha acercado a esa marca.

Biografía

Erich Hartmann, el as de la Luftwaffe
Nacido el 19 de abril de 1922 en Weissach, Hartmann creció bajo la influencia de su madre, piloto certificada y fundadora de un club de vuelo sin motor en Weil. Desde muy pequeño mostró una pasión desbordante por la aviación, que lo llevó a obtener dos licencias de piloto de planeador y, a los catorce años, a convertirse en instructor del grupo de planeadores de la Juventud Hitlerista.

En 1937, mientras Europa se oscurecía, Hartmann sólo pensaba en triunfos deportivos. Tres años después, en abril de 1940, tras graduarse en la escuela de Korntal, ingresó en la Luftwaffe y solicitó asignación a la caza. Cinco meses después fue enviado a un grupo de entrenamiento en Neukuhren, Prusia Oriental, y en marzo de 1941 se trasladó a Berlin‑Gattow y luego a Zerbst‑Anhalt, donde bajo la tutela del teniente Hohagen aprendió a manejar el Messerschmitt Bf 109, la máquina que le daría fama.

El 31 de marzo de 1942 fue ascendido a teniente y asignado al Jagdgeschwader 52 (JG‑52) en la Unión Soviética. Después de pasar por Cracovia, desembarcó en Maikop, base del JG‑52, y recibió la orden de trasladarse a Otradnaya, donde operaba la unidad.

Erich Hartmann, el as de la Luftwaffe
Transferido a la 7.ª Escuadrilla bajo el mando del Gruppenkommandeur von Bonin, realizó su primera misión el 14 de octubre de 1942 junto al sargento mayor Eduard Rossmann. A pesar de los contratiempos iniciales, Hartmann aprendió de sus superiores – Rossmann, el mayor Krupinski (con quien formó equipo desde febrero de 1943) y el capitán Graf – y desarrolló la táctica que le haría legendario: observar, decidir, atacar o retirarse. Su primera victoria llegó el 5 de noviembre de 1942, derribando un I‑2 Stormovik.

El 29 de octubre de 1943, un año después de incorporarse a la 7.ª Escuadrilla, alcanzó su victoria número 150. Con apenas 21 años ya comandaba el 9.º escuadrón del JG‑52 y recibió la Cruz de Caballero de Hierro. Su avión, apodado "Karaya", parecía invencible, aunque el 20 de agosto de 1943 sufrió graves heridas y tuvo que aterrizar en territorio enemigo. Capturado, logró escapar aprovechando un descuido de los guardias y regresar a las líneas alemanas.

Erich Hartmann, el as de la Luftwaffe
Apodado por los soviéticos "El demonio negro del sur", continuó acumulando honores. En febrero de 1944 ya contaba con 200 victorias, lo que le valió la hoja de roble y el rango de Oberleutnant (18 de marzo). Cuatro meses después, al conseguir su victoria número 250, Hitler le otorgó la espada de la Cruz de Caballero. En agosto de 1944, mientras el Reich se derrumbaba, Hartmann sumó diamantes a su Cruz de Hierro. Tras un breve paso por Lechfeld, donde entrenó con el jet Messerschmitt Me 262, obtuvo su última victoria el 8 de mayo de 1945, día de la rendición alemana, y cayó en manos estadounidenses.

Erich Hartmann, el as de la Luftwaffe
Los estadounidenses lo entregaron a la Unión Soviética, donde fue condenado a diez años de prisión como criminal de guerra. Fue liberado en 1955 gracias a la intervención del canciller Adenauer.

De regreso a Alemania, ingresó en la nueva Luftwaffe (fundada en 1956 bajo la supervisión de EE. UU. y la OTAN). Tras entrenar en aviones T‑6, T‑33 y F‑84 en Estados Unidos, Hartmann se convirtió en comodoro del primer escuadrón de cazas a reacción alemán, el JG‑71 "Richthofen". Desentonó con algunos superiores y, en 1970, se retiró con el rango de Oberst (coronel).

Erich Hartmann, el as de la Luftwaffe
Cuatro números resumen su carrera: 1 400 misiones, 800 combates aéreos, 352 victorias y 16 accidentes.