Origen y diseño
El casco Brodie, también llamado casco de metralla o casco Tommy, fue un casco de acero diseñado y patentado en 1915 por el ingeniero británico John Brodie.

Contexto de la Primera Guerra Mundial
Al estallar la Primera Guerra Mundial, ninguna de las potencias beligerantes había previsto un casco de acero para sus soldados. La mayoría combatía con simples gorros de tela, sin ninguna protección contra la metralla y las balas de alta velocidad. Sólo las tropas alemanas utilizaban un casco con picos, fabricado de cuero hervido recubierto con una lona para proteger el material.
Adopción en los ejércitos aliados
El ejército francés, tras sufrir numerosas bajas por heridas mortales en la cabeza, introdujo a principios de 1915 los primeros cascos de acero, simples “cabezas de acero” que pronto fueron reemplazados por el casco Adrian en el verano de ese año. Este modelo sustituyó al tradicional képi y, después, fue adoptado por los ejércitos belga e italiano. El Ministerio de Guerra británico solicitó un casco similar.
El Departamento de Invenciones del Ministerio evaluó el casco francés y lo consideró insuficientemente sólido y demasiado complejo para su fabricación en pequeñas fábricas. El modelo de Brodie ofrecía la ventaja de poder fabricarse a partir de una sola lámina de acero prensado, lo que le confería mayor resistencia y facilitaba su producción en serie.
La distribución del casco Brodie comenzó en el otoño de 1915, pero no estuvo disponible en grandes cantidades hasta la primavera de 1916. Fue durante la batalla de Saint‑Éloi, en abril de 1916, cuando se empleó por primera vez en combate.
Uso internacional
Las demás fuerzas del Imperio Británico adoptaron también el casco Brodie, y el ejército de los Estados Unidos adquirió 400 000 unidades en 1917. En enero de 1918 EE. UU. empezó a fabricarlas bajo la designación M1917.
Características técnicas
El casco, de forma circular y apodado “plato de sopa”, protege principalmente contra la metralla. El modelo original (Tipo A) estaba hecho de acero normal con un reborde de 4 a 5 cm; sólo se produjo durante unas semanas antes de ser sustituido por el Tipo B, fabricado con acero de alto contenido de manganeso y con una corona más redondeada. En mayo de 1916 apareció la versión Mark I, con superficie mate que evitaba reflejos bajo el sol. En 1917 se incorporó un acolchado interior que mejoró la comodidad. Al final de la guerra, los cascos llevaban pintado el distintivo del regimiento al que pertenecía el soldado.
Legado
El casco Brodie continuó en uso por el ejército estadounidense hasta 1942, con ligeras modificaciones, antes de ser reemplazado por el moderno casco M1.