Estrategia del mando francés
Para el mando francés, bajo el liderazgo del generalísimo Joffre, la guerra de movimiento sigue siendo esencial. El jefe de los ejércitos concentra toda su atención en la preparación de una gran ofensiva en el Somme. Es necesario romper el frente, reactivar la guerra de maniobras y poner fin al conflicto.
Estrategia del mando alemán
El alto mando alemán, representado por el general von Falkenhayn, jefe del Estado Mayor Imperial, adopta un enfoque distinto. Considera que la guerra debe terminar porque Inglaterra intenta asfixiar a los imperios centrales mediante una guerra de desgaste. Para lograrlo, busca encarecer el conflicto para los británicos mediante la guerra submarina y, sobre todo, destruir a las fuerzas francesas: "las fuerzas de Francia serán desangradas hasta la muerte… alcancemos o no nuestro objetivo". Esta visión extrema presagia la crueldad de los combates venideros y tiene como objetivo desmoralizar a Francia, forzándola a pedir clemencia.
Razones para elegir Verdún como objetivo
- Posición estratégica clave, situada cerca de las fábricas de obuses de Briey‑Thionville y del complejo ferroviario de Metz.
- Símbolo nacional de gran valor; la ciudad no podía ser entregada al enemigo después de su partición en 843 entre los nietos de Carlomagno, lo que hacía que los soldados franceses prefirieran morir allí antes que retirarse.
- Los alemanes ejecutaron su plan de ataque con mayor rapidez que los franceses, de lo contrario la confrontación habría tenido lugar en el Somme.
Estos factores convirtieron a Verdún en un punto neurálgico para ambas potencias, marcando el inicio de una de las batallas más sangrientas de la Primera Guerra Mundial.