Historia antigua

Madrid ya no será atacada

Segunda ofensiva nacionalista (febrero 1937)

El 6 de febrero de 1937 se inició la segunda gran ofensiva nacionalista, que combinó el avance por el valle de Jaramá con una exitosa campaña italiana en Málaga, que culminó con la caída de la ciudad. Cinco brigadas móviles y seis baterías pesadas tenían como objetivo cortar la carretera que une Madrid con Valencia. La violencia del combate alcanzó su punto álgido, con ambos bandos – nacionalistas y republicanos – logrando victorias costosas.

En la zona de Madrid, la batalla del valle de Jaramá terminó sin que los nacionalistas pudieran obtener una decisión clara. Cada bando consolidó sus posiciones. Los republicanos sufrieron unas 25.000 bajas y abandonaron unos quince kilómetros de frente, aunque mantuvieron el control de la vía hacia Valencia.

Tercera ofensiva y la batalla de Guadalajara (marzo 1937)

A principios de marzo de 1937 se lanzó la tercera tentativa de tomar la capital. El capitán Moscardó, héroe del Alcázar, encabezó a unos 20.000 legionarios, marroquíes y carlistas, apoyado por 30.000 soldados italianos bajo el mando del general Roatta.

El plan consistía en capturar Guadalajara, a 80 km de Madrid, y enlazar con las tropas nacionalistas del noreste en Alcalá de Henares, completando así el cerco de la capital. Sin embargo, la ofensiva fracasó. Las brigadas vascas, comunistas e internacionales ofrecieron una resistencia enérgica que impidió el avance nacionalista.

Por primera vez, los italianos se enfrentaron a compatriotas del bando republicano: la brigada "Garibaldi". Mientras los italianos de Roatta fueron obstaculizados por el mal tiempo y maniobras deficientes, la brigada Garibaldi obtuvo una destacada victoria. Tras esta derrota, Madrid dejó de ser objeto de nuevos ataques.

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