Historia antigua

Daga de ruedas

Daga de ruedas

Origen y características

La daga de ruedas es una arma auxiliar empleada por los hombres de armas europeos desde la segunda mitad del siglo XIV. Su particularidad son los dos aros metálicos (arandelas) que forman la guarda y el pomo. Estas “ruedas” crean una masa impenetrable cuando el puño enguantado del soldado cierra sobre la empuñadura, de modo que el mango es corto y las ruedas enmarcan perfectamente el guante.

La hoja, de 30 a 50 cm, es gruesa para mantener rigidez pero estrecha para penetrar los huecos de la armadura enemiga; en algunos ejemplares presenta una sección triangular, conocida como “percemaille”.

Eficacia en el combate

En la Edad Media las heridas provocadas por esta daga eran frecuentemente mortales, pues eran profundas y la medicina de la época no podía tratarlas. Mientras que la espada sobresalía en los cortes, la daga alcanzaba su mayor efectividad con la estocada: una puñalada bien colocada podía matar al instante o, al menos, incapacitar al oponente en pocos minutos, a diferencia de los cortes, que rara vez eran letales de inmediato. Esta eficacia hizo que la daga se popularizara rápidamente entre las tropas.

Su reputación de arma letal y despiadada quedó reflejada en la literatura de la época; el famoso maestro de armas alemán Hans Talhoffer comentó: «¡Que Dios los ayude, pues vienen de la daga!».

Legado

Diseños similares aparecen en algunas “cuchillos de trincheras” creados para el combate cuerpo a cuerpo durante la Primera Guerra Mundial.