Historia antigua

5. Fundación de la Hermandad Pitagórica en Italia

5. Fundación de la Hermandad Pitagórica en Italia

El surgimiento del pensamiento no violento y vegetariano

En la Grecia del siglo VI a.C., aproximadamente en 580 a.C., nació Pitágoras, figura que hoy recordamos sobre todo como matemático, pero que en su época fue también filósofo, místico y fundador de una corriente religiosa.

Al mismo tiempo, en Asia surgían ideas similares: el budismo y el jainismo en la India, el confucianismo y el taoísmo en China, y el zoroastrismo en Persia. Lo sorprendente es que, pese a la gran distancia, muchos de estos pensadores defendían la no‑violencia y el vegetarianismo, conceptos que Pitágoras adoptó con rigor.

De Samos a Crotona y Calabria

Pitágoras nació en la isla de Samos, en el mar Egeo. Hijo de la comerciante Pythaeus y del fenicio Menesarchus, abandonó su tierra natal joven para escapar del tiránico gobierno de Polícrates. Se trasladó a la ciudad de Crotona, situada en el sur de Italia, y después pasó por la región de Calabria antes de establecerse definitivamente en la península.

Fundación de la Hermandad Pitagórica

En Italia, Pitágoras creó una sociedad secreta con rasgos religiosos y filosóficos que probablemente se inspiró en los cultos órficos. La comunidad, conocida como la Hermandad Pitagórica, estaba regida por normas estrictas de conducta, alimentación vegetariana, estudio conjunto y disciplina física.

Los miembros vivían en un ashram donde hombres y mujeres estudiaban por igual. Se llamaban a sí mismos methmetkoi y compartían todo su patrimonio. La dieta era exclusivamente vegetariana y la música jugaba un papel central: cantaban himnos a Apolo y utilizaban instrumentos como la lira para armonizar cuerpo y alma.

Doctrinas y reglas de la hermandad

Entre los preceptos más famosos se encuentran:

  • No comer legumbres (especialmente habas) por su supuesta conexión con los muertos.
  • No pisar cruces ni balanzas, símbolo de avaricia.
  • Ayudar siempre al que sufre y nunca permanecer inactivo ante la injusticia.
  • Silencio ante la duda: quien no está seguro debe guardar silencio.

Los pitagóricos dividían a sus seguidores en dos grupos: los Matemáticos, que recibían la enseñanza profunda de la teoría de los números y la geometría; y los Akousmatikoi, que sólo escuchaban resúmenes externos y aprendían normas de conducta.

Legado científico y espiritual

La visión pitagórica sostenía que "todo en el universo está regido por los números" y que la realidad podía describirse mediante relaciones matemáticas. Este principio influyó directamente en Platón, Euclides y, siglos después, en la tradición rosacruz y la masonería.

Pitágoras también aportó a la música la idea de que los intervalos son proporciones numéricas, descubrimiento que, según la leyenda, surgió al observar la armonía de los yunques de un herrero.

Su teoría de la transmigración de las almas (metempsicosis) introdujo la noción de reencarnación en la filosofía occidental, vinculando la pureza ética con la purificación del cuerpo.

Fin de la vida y transmisión de la enseñanza

En la última etapa de su vida, una conspiración aristocrática en Crotona obligó a Pitágora a trasladarse a Metaponto, donde falleció alrededor de los 90 años. Tras su muerte, sus discípulos mantuvieron la hermandad, aunque con tensiones internas que dieron lugar a la separación definitiva entre Matemáticos y Akousmatikoi.

Los escritos originales de Pitágoras se perdieron; la mayoría de los conocimientos que le atribuyen provienen de fuentes posteriores como Porfirio, Plutarco y Diógenes Laercio.

Conclusión

La Hermandad Pitagórica sentó las bases de una tradición que combina la ciencia con la espiritualidad, la ética vegetariana con la matemática, y cuya influencia se extiende desde la antigüedad hasta las corrientes esotéricas modernas.

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