Historia antigua

La misión del Gabinete británico llega a la India

La misión del Gabinete británico llega a la India

Contexto previo a la misión

El 18 de agosto de 1945 el líder independentista Subhas Chandra Bose falleció en un accidente aéreo. Tras su muerte, el gobierno británico intensificó la represión contra los miembros del Azad Hind Fauj, ejecutando a varios soldados. La falta de simpatía del Congreso hacia estos combatientes provocó descontento entre los soldados indios, que iniciaron una serie de protestas armadas.

Entre enero y febrero de 1946 se produjeron huelgas generalizadas: los aviadores de Bombay, Lahore y Delhi se declararon en huelga el 20 de enero; la Marina el 19 de febrero; y marinos de Karachi, Calcuta y Madras también se sumaron. En Jabalpur, 300 miembros del Cuerpo de Señales indio se unieron a la protesta. Los enfrentamientos con las fuerzas británicas derivaron en tiroteos y dejaron al gobierno colonial desconcertado.

Los constantes disturbios, sumados a la violencia del Liga Musulmana, obligaron al gobierno británico a aceptar que la independencia de la India debía concederse sin demora, sin importar las objeciones de los príncipes locales.

La decisión de enviar una misión de alto nivel

El 15 de marzo de 1946 el primer ministro británico, Clement Attlee, anunció en la Cámara de los Comunes que su gobierno enviaría una misión de gabinete a la India con el objetivo de romper el estancamiento entre el Gobierno británico, el Congreso y la Liga Musulmana.

Attlee declaró: "Confío en que los dirigentes políticos de la India británica y de los Estados principescos encontrarán una solución que permita integrar ambas partes bajo una política común. El Estado indio debe ocupar su lugar legítimo sin que los príncipes obstaculicen su progreso".

Composición de la misión

La delegación estuvo integrada por tres ministros:

  • Lord Pethick‑Lawrence, Secretario de Estado para la India.
  • Sir Stafford Cripps, Presidente de la Junta de Comercio.
  • A. V. Alexander, Primer Lord del Almirantazgo.

El equipo llegó a la India el 24 de marzo de 1946.

Reacciones y primeros contactos

En un telegrama enviado al virrey Lord Wavell, Attlee subrayó que el gobierno laborista no deseaba menoscabar la autoridad del virrey, sino apoyar activamente las negociaciones y garantizar que los indios pudieran alcanzar la independencia.

Al día siguiente, en una rueda de prensa, Lord Pethick‑Lawrence explicó: "Hemos venido con la esperanza de que los indios construyan una estructura constitucional que abarque a todo el subcontinente". Cuando se le preguntó si los estados principescos serían representados por sus monarcas o por representantes populares, respondió que mantendrían el statu quo y que no se crearían nuevas estructuras de inmediato.

Demandas de los príncipes

El 2 de abril de 1946, el canciller del Narendra Mandal, el nawab de Bhopal, Hamidullah Khan, exigió la creación de un tercer país formado exclusivamente por los estados principescos, argumentando que, según el informe de la Comisión Simon, debía constituirse un Consejo Privado integrado por estos estados y por las provincias de la India británica.

Los monarcas se mostraron reacios a aceptar la Constitución de 1935 y temían que la supremacía pasara al gobierno central. Sir Stafford Cripps advirtió que permitir la independencia total de los príncipes provocaría problemas geográficos y de gobernanza.

Posición británica y futuro de los estados principescos

En una reunión con los representantes de Bhopal, Patiala, Gwalior, Bikaner y Navanagar, Lord Pethick‑Lawrence afirmó que, una vez que la India británica alcanzara la independencia, el dominio británico cesaría, los ejércitos británicos se retirarían y los tratados con los estados principescos quedarían sin efecto. Las relaciones futuras entre Gran Bretaña y los principados dependerían de su posición dentro del nuevo orden indio.

La misión del gabinete, por tanto, buscó un acuerdo que satisficiera al Congreso, a la Liga Musulmana y a los príncipes, estableciendo una fórmula consensuada para la independencia. La presión de los monarcas y la creciente agitación popular marcaron el inicio de un periodo de intensa negociación que culminaría con la partición y la independencia en 1947.