Historia antigua

La oposición de Maulana Azad a Jinnah y al proyecto de Pakistán

La oposición de Maulana Azad a Jinnah y al proyecto de Pakistán

Contexto histórico

Maulana Abul Kalam Azad, nacido en La Meca en 1888 y formado en Al‑Azhar de El Cairo, fue uno de los eruditos musulmanes más respetados de la India. Dominaba el árabe, urdu, hindi, sánscrito e inglés, y jugó un papel clave dentro del Congreso Nacional Indio.

Una visión contraria al plan de Pakistán

En su obra India Wins Freedom, Azad criticó repetidamente la idea de crear un Estado separado para los musulmanes. Según él, los musulmanes debían disfrutar de los abundantes recursos de una India unida, no de los limitados del futuro Pakistán. Como bien dijo, «sabían cuál era el pan con más mantequilla».

Azad escribió: «He analizado el plan de la Liga Musulmana para Pakistán desde todos los ángulos. El impacto que tendría sobre la unidad del país y sobre el destino de los musulmanes de la India es, a mi juicio, profundamente perjudicial. No solo daña a la India en su conjunto, sino que crea más problemas de los que soluciona».

Críticas a Muhammad Ali Jinnah

Cuando Jinnah impedía que representantes musulmanes del Congreso ingresaran a comités gubernamentales, Azad, como miembro musulmán del Congreso, se sentía directamente afectado. Por eso se opuso firmemente a la demanda de Jinnah de un país separado llamado Pakistán, considerando que el nombre mismo era ofensivo: «Dividir el mundo en ‘puro’ y ‘impuro’ contradice el espíritu del Islam, que declara que toda la tierra es una mezquita para el creyente».

El 15 de abril de 1946, Azad publicó un comunicado en el que describía el proyecto paquistaní como una “señal de derrota” inspirada en el sionismo, y argumentaba que los musulmanes de la India, con una población de alrededor de 90 millones, tenían la fuerza suficiente para influir en la vida política y económica del país sin necesidad de una separación.

La propuesta del Congreso

Azad elaboró una fórmula aprobada por el Comité Ejecutivo del Congreso que mantenía los aspectos positivos del plan de la Liga Musulmana (autonomía regional, protección de minorías) pero eliminaba sus consecuencias negativas, como el intercambio forzado de poblaciones. Su objetivo era asegurar que los territorios de mayoría musulmana pudieran gestionar sus asuntos internos, mientras que el gobierno central conservaría competencias sobre cuestiones de interés nacional.

En sus palabras: «Un intento de imponer un gobierno centralizado y unitario fracasará, al igual que la división de la India en dos naciones. La única solución viable es la fórmula del Congreso, que permite el desarrollo tanto del Estado como del país».

Visión a futuro

Azad confiaba en que, una vez que la India tomara las riendas de su destino, el temor y la desconfianza communal desaparecerían. Citó a Gladstone: «Si quieres quitarle el miedo al agua a un hombre, tíralo al agua». Para él, la responsabilidad india eliminaría la atmósfera de miedo.

Según Azad, las diferencias futuras serían de índole económica y política, no religiosa. Las alianzas se basarían en clases sociales, no en sectas, y los musulmanes —cerca de 90 millones— no podrían ser ignorados ni marginados.

Conclusión

Maulana Azad nunca buscó un Estado musulmán separado; deseaba que los musulmanes encontraran su futuro dentro de una India unida. A pesar de su oposición, tanto el Congreso como la Liga Musulmana avanzaban hacia la partición: el Congreso intentaba debilitar un futuro Pakistán, mientras la Liga buscaba crear un Estado fuerte que rivalizara con la India.