Hay momentos en la historia que invierten el orden vigente, afectan a millones y hacen colapsar alianzas establecidas. Uno de esos momentos ocurrió el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, y cambió el destino de Europa.
Asesinato del archiduque Franz Ferdinand
El asesinato del archiduque austriaco Franz Ferdinand y su esposa, la aristócrata checa Sofía von Chotek, quebró el equilibrio que había regido durante casi un siglo en el continente más poderoso del mundo. Ese hecho precipitó la Primera Guerra Mundial, cuya prolongación condujo a la Segunda Guerra Mundial. Millones de vidas se perdieron en trincheras embarradas, en los cielos y en los mares. Nunca antes la historia había visto morir a tanta gente por tan poco, luchando por trozos de tierra destrozados por la artillería. La Gran Guerra desmanteló a las dinastías que habían gobernado Europa durante siglos: los Habsburgo, los Hohenzollern y los Romanov cayeron, dejando paso a los regímenes totalitarios del siglo XX, comunismo y fascismo, que cobraron cientos de millones de víctimas. Europa nunca volvió a ser la misma después del 28 de junio de 1914.
Franciszek Ferdinand y Sofía von Chotek
Un asesinato aparentemente insignificante
En principio, el atentado parecía un hecho local, sin mayor trascendencia para el imperio multinacional de los Habsburgo. A lo largo de la historia, miembros de monarquías europeas habían sido asesinados sin que ello desencadenara conflictos de tal magnitud. Sin embargo, el asesinato de Sarajevo se convirtió en la chispa que encendió una serie de acontecimientos que los gobiernos europeos habían temido durante mucho tiempo.
Europa en 1914
28 de junio de 1914
Ese día, el heredero del trono austrohúngaro, Franz Ferdinand, visitó Sarajevo acompañado de su esposa, Sofía. Bosnia formaba entonces parte del imperio Habsburgo. Ignorando las advertencias, el archiduque decidió desplazarse en la fiesta nacional serbia de San Sava, lo que fue percibido como una provocación por Serbia, enemiga de Austria‑Hungría. Ya esa mañana se intentó lanzar una bomba contra su coche, pero el explosivo no causó víctimas. La pareja continuó su visita al ayuntamiento.
Franciszek Ferdinand y su esposa Sofía abandonan el ayuntamiento; diez minutos después son asesinados.
El atentado
Al regresar del ayuntamiento, el chófer tomó un giro equivocado y dirigió la limusina Gräf & Stift directamente hacia un conspirador serbio: el joven estudiante Gavrilo Princip. Aprovechando la oportunidad, Princip disparó una serie de tiros a quemarropa que resultaron mortales.
Representación del atentado en Sarajevo y el asesinato del archiduque Franz Ferdinand.
Franciszek logró susurrar:
"Sophie! Sophie! No mueras! Vive por nuestros hijos!"
Sofía ya estaba muerta; tenía 46 años. Franciszek falleció unos minutos después, a los 51 años.
Gavrilo Princip, estudiante de 19 años y miembro de la Mano Negra.
Consecuencias inmediatas
Las primeras semanas tras el asesinato transcurrieron con relativa calma. El emperador Francisco José I, tío del archiduque, recibió la noticia con frialdad; Ferdinand no era popular por haberse casado con una mujer checa de origen humilde y por su afición a la caza de animales, hobby que mostraba su faceta más sádica. El imperio emitió un ultimátum a Serbia, que aceptó parcialmente y movilizó sus fuerzas. Rusia, aliada de Serbia, apoyó la causa sin consultar a sus socios, Francia y Gran Bretaña. Un mes después, Austria‑Hungría declaró la guerra a Serbia. Rusia respondió movilizando su ejército, lo que llevó al Imperio Alemán a presentar ultimátums a Rusia y a Francia. Al no obtener respuesta, el Kaiser declaró la guerra a Rusia el 1 de agosto y a Francia el 2 de agosto. La invasión alemana de Bélgica provocó la entrada del Reino Unido, transformando el conflicto local en una guerra mundial.
Recuerdos del atentado
Los objetos más emblemáticos del suceso se conservan en el Museo de Historia Militar de Viena (Heeresgeschichtliches Museum). La exposición permanente incluye la limusina Gräf & Stift de 1910, con 28 CV, en la que viajaba la pareja imperial; el uniforme del archiduque, manchado de sangre y con un agujero en el pecho izquierdo; y la pistola Browning M1910 utilizada por Princip.
Limusina Gräf & Stift – el vehículo del atentado
Uniforme del archiduque Franz Ferdinand con rastros de sangre
Uniforme perforado del archiduque
Pistola Browning M1910 de Gavrilo Princip
Mapa del atentado en Sarajevo