
Los sarcófagos desenterrados en pozos de Saqqara presentan, a pesar de sus 2 500 años, un estado de conservación perfecto. • AFP / Khaled Desouki
El descubrimiento
Arqueólogos egipcios descendieron, colgados de una cuerda, a estrechos pozos funerarios de hasta 12 m de profundidad en Saqqara, al sur de El Cairo. En uno de ellos hallaron 59 sarcófagos de madera excepcionalmente conservados.
Fecha y contexto
Según el ministro de Turismo y Antigüedades, Khaled El‑Enany, los sarcófagos pertenecen probablemente a la XVIII dinastía, entre los siglos VII y VI a.C.
Objetos acompañantes
Los ataúdes estaban decorados con diseños de colores vivos y jeroglíficos aún pigmentados. Junto a los difuntos se encontraron numerosas y bellas estatuillas, entre ellas una pequeña figura de bronce incrustada con piedras preciosas que representa a Nefertum, el dios de la inmortalidad.
Importancia del sitio
Saqqara fue la necrópolis de la antigua capital, Menfis, y está situada cerca de la pirámide escalonada de Djoser, la más antigua de la era faraónica, construida hace unos 4 700 años por el arquitecto Imhotep.
Destino de los sarcófagos
Los 59 sarcófagos serán trasladados al Gran Museo Egipcio, en la meseta de Guiza, cerca de las Grandes Pirámides, donde se exhibirán al público. La apertura del museo, prevista inicialmente para 2020, se ha pospuesto nuevamente.
Relevancia para el turismo
El turismo es una pieza clave de la economía egipcia. Tras un récord de 13,6 millones de visitantes en 2019, la pandemia de Covid‑19 cerró museos y sitios arqueológicos durante tres meses, afectando gravemente el sector. Cada nuevo hallazgo recibe amplia difusión nacional e internacional, con la esperanza de reactivar el flujo de turistas.