Orígenes y primeros asentamientos
El Imperio Songhai, también escrito como Songhay, fue un poderoso estado comercial del oeste de África que alcanzó su mayor esplendor entre los siglos XV y XVI. Su territorio se centró alrededor del río Níger, abarcando lo que hoy es el centro de Malí, extendiéndose al oeste hasta la costa atlántica y al este hacia Níger y Nigeria.
Consolidación de la capital
Se cree que los Songhai se establecieron en la ciudad de Gao alrededor del año 800 a.C., aunque no la consideraron capital hasta el siglo XI, bajo el reinado de Dia Kossoi, quien introdujo el islam en la región. A partir de entonces Gao prosperó y, en los tres siglos siguientes, se convirtió en un centro de poder que incluso atrajo la atención de los gobernantes del Imperio de Malí (1325‑1375).
Expansión bajo los reyes Sonni y los Askia
En 1464 el gobernante Sonni ʿAlī (también llamado ʿAlī Ber) unificó el territorio y fortaleció la defensa contra ataques de los Mossi, los Dogón y los Fulani. En 1468 expulsó a los invasores y, tras un largo asedio, recuperó en 1473 la ciudad de Djenné, controlando también la región lacustre del Níger.
Su hijo, Sonni Baru (r. 1493), favoreció a los pastores, pero fue depuesto por el rebelde Muḥammad I Askia, quien fundó la dinastía Askia (1493‑1528). Askia I consolidó un imperio que incluía campañas exitosas contra los Mossi, Borgu (noroeste de Nigeria), los Diara, el reino de Fouta‑Toro (Senegal) y los estados Hausa.
Política y economía
Los gobernantes Askia mantuvieron una política de conciliación entre los pastores paganos y los comerciantes musulmanes de las ciudades, garantizando la prosperidad del comercio de oro con los estados Akan de Guinea central. Bajo Askia Dāwūd (1549‑1582) el imperio disfrutó de una época de paz y riqueza.
Decadencia y conquista marroquí
En 1588 el sultán marroquí Ahmad al‑Manṣūr lanzó una expedición para controlar los salares de Taghaza. La invasión culminó en 1591 cuando las fuerzas marroquíes, armadas con armas de fuego, derrotaron a los Songhai en la batalla de Tondibi y capturaron Timbuctú y Gao. Los intentos de guerrilla de los Songhai no lograron revertir la situación y el imperio quedó bajo dominio marroquí.
Legado
Aunque el Imperio Songhai desapareció como entidad política, su legado cultural y comercial perduró en la región del Sahel, influyendo en la arquitectura, la lengua y las tradiciones islámicas de África occidental.