Historia antigua

Mahoma: fundador y profeta del Islam


Mahoma: fundador y profeta del Islam

Conocido en Occidente como Muhammad o Mahoma, fue un líder tribal de la península arábiga y el fundador de una nueva religión: el Islam. Según la tradición musulmana, recibió revelaciones divinas que fueron transcritas en el Corán. Al morir el 8 de junio de 632, dejó no solo una familia y seguidores, sino también una fe y un Estado en pleno proceso de construcción.

Mahoma, profeta del Islam

Nacido alrededor del año 570 en la tribu de Quraysh, en La Meca, quedó huérfano y fue criado por su abuelo. En su juventud acompañó a su tío Abu Tâlib en las caravanas comerciales y, a los veinte años, participó en los conflictos entre Quraysh y otras tribus árabes. Con el tiempo, adquirió una posición destacada en la organización del culto a la Kaaba, que su tribu debía custodiar.

Mahoma: fundador y profeta del Islam Según la tradición, en el año 610 el ángel Gabriel se le apareció por primera vez. Aterrorizado, buscó refugio en su esposa, Khadíja, quien se convirtió en la primera convertida. Mahoma aceptó predicar lo que se convertiría en una nueva religión en La Meca. Su mensaje atrajo rápidamente a numerosos seguidores, lo que alarmó a las autoridades locales. En 622, el profeta y sus compañeros emprendieron la Hégira, emigrando a Yathrib (más tarde Medina), marcando el año 0 del calendario islámico.

Líder militar y jefe de Estado

En Medina Mahoma fue bien recibido tanto por los nuevos musulmanes como por las tribus judías que habitaban la ciudad. Inició una profunda reorganización social y política, enfrentándose a los intereses de los judíos y de otros grupos. Aunque continuó predicando como mensajero de Alá, también tuvo que imponerse por la fuerza.

Los musulmanes de La Meca temían el creciente poder de Mahoma, lo que derivó en conflictos armados. Las primeras batallas fueron la de Badr (624), victoria musulmana, y la de Uhud (625), en la que los mexicas resultaron vencedores.

La guerra prosiguió durante varios años, con un asedio a Medina y un intento fallido de Mahoma de realizar la peregrinación a su ciudad natal. Finalmente, mediante negociaciones, el profeta logró la rendición de La Meca en 632.

La muerte de Mahoma y sus consecuencias

Antes de su fallecimiento, Mahoma había estructurado lo que se asemejaba a un Estado, unificando la península bajo la bandera del Islam y prohibiendo los asesinatos entre musulmanes. Sin embargo, una enfermedad lo abatió y murió en Medina el 8 de junio de 632.

Mahoma: fundador y profeta del Islam Su muerte dejó un problema sin resolver: Mahoma no había designado a un sucesor. La comunidad musulmana (umma) se vio sumida en una crisis que amenazaba con fragmentarse. Tras intensos debates, se alcanzó un compromiso y Abu Bakr fue elegido califa. Las tensiones, sin embargo, reaparecieron con la muerte del primer califa y continuaron durante los reinados de Umar, Uthman y Ali, dando origen a lo que los musulmanes llaman la fitna, conflictos decisivos a lo largo de la historia del Islam hasta la actualidad.

Así, la muerte de Mahoma marcó no solo el fin del profeta del Islam, sino el inicio de una historia turbulenta que dio origen al Imperio musulmán, mucho más allá de la dimensión religiosa.

Lecturas recomendadas

- La biografía de referencia, a pesar de su primera edición en 1968, es la de Maxime Rodinson, Mahomet, Threshold Points, 1994.

También puedes leer

- Hugh Kennedy, The Prophet and the Age of the Caliphates, Longman, 1986, una obra esencial para comprender los inicios del Islam y el periodo Fatimí.

- Hichem Djaït, The Great Discord: Religion and Politics in Early Islam, Gallimard, 2007. Destaca por su estilo literario y aborda la crucial época posterior a la muerte del profeta y las disputas sucesorias.