Historia antigua

Patrística (Filosofía Patrística)

Patrística (Filosofía Patrística)

La Patrística, también conocida como Escuela Patrística o Filosofía Patrística, fue una corriente filosófica cristiana que surgió en la época medieval, concretamente en el siglo IV.

Recibe este nombre porque fue desarrollada por numerosos sacerdotes y teólogos de la Iglesia, a quienes se les llama “Padres de la Iglesia”.

Su figura más destacada fue San Agustín de Hipona.

Características de la Patrística

Se considera la primera fase de la filosofía medieval. Su rasgo principal fue la expansión del cristianismo en Europa y la lucha contra las herejías.

Esta doctrina filosófica estuvo representada por el pensamiento de los Padres de la Iglesia, quienes contribuyeron gradualmente a la construcción de la teología cristiana.

Basada en la filosofía griega, los pensadores de este período buscaban comprender la relación entre la fe divina y el racionalismo científico, es decir, la racionalización de la fe cristiana.

Los temas centrales estaban influenciados por el maniqueísmo, el escepticismo y el neoplatonismo, e incluían la creación del mundo, la resurrección e encarnación, cuerpo y alma, pecado, libre albedrío y predestinación divina.

Patrística y San Agustín

San Agustín (354‑430) fue teólogo, obispo, filósofo y el principal exponente de la Patrística. Sus estudios se centraron en la lucha entre el bien y el mal (maniqueísmo) y en el neoplatonismo.

Desarrolló los conceptos de “pecado original” y “libre albedrío” como medios para superar el mal. También abordó la “predestinación divina”, relacionada con la salvación mediante la gracia de Dios.

Agustín defendía la fusión de fe (representada por la Iglesia) y razón (representada por la filosofía) como camino hacia la verdad; la razón ayuda a la fe y la fe se completa con el pensamiento racional.

Patrística y Escolástica

La Patrística fue la primera etapa de la filosofía medieval y se extendió hasta el siglo VIII. Durante siete siglos, la filosofía se centró en las enseñanzas de los “hombres de la Iglesia” (teólogos, sacerdotes, obispos, etc.).

Posteriormente, en el siglo IX surgió la Escolástica, que perduró hasta el Renacimiento, en el siglo XVI.

San Tomás de Aquino (1225‑1274), llamado “Príncipe de la Escolástica”, es su mayor representante; sus estudios dieron origen al tomismo y fue nombrado Doctor de la Iglesia en 1567.

Al igual que la Patrística, la escolástica se inspiró en la filosofía griega y en la religión cristiana. Su método dialéctico buscaba unir fe y razón para el crecimiento humano.

Es importante señalar que la escolástica se basó en el realismo aristotélico, mientras que San Agustín se apoyó en el idealismo platónico.

Así, la Patrística se enfocó en la difusión de dogmas cristianos, defendiendo la fe y refutando el paganismo. La Escolástica, mediante el racionalismo, intentó explicar la existencia de Dios, el cielo y el infierno, así como la relación entre hombre, razón y fe.

Ver también: Filosofía Patrística

Ver también: Escolástica


Publicación anterior