El fascismo surgió entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Fue un movimiento político y una ideología nacida en la Europa occidental, estrechamente vinculada al nacionalismo extremo y a Italia, bajo el liderazgo de Benito Mussolini.
1. Causas
a. Causas políticas
Italia, a pesar de haber contribuido a la victoria en la Primera Guerra Mundial, no recibió las concesiones territoriales que esperaba para su expansión. Solo obtuvo Trento y Trieste, y quedó excluida de la repartición de las colonias alemanas y turcas. Este trato generó un sentimiento de humillación y resentimiento contra los aliados.
b. Causas económicas
El aumento de los precios de los bienes esenciales provocó nuevas demandas salariales de la clase trabajadora, que fueron rechazadas por los empleadores. La lira se devaluó continuamente: antes de la guerra valía 19 centavos y, en 1920, solo 3 centavos. La deuda pública se disparó a 95 mil millones de libras, siete veces más que antes del conflicto.
c. Causas sociales
La inflación, la ruina de la industria y el desempleo generaron graves desequilibrios económicos. El descontento, alimentado por socialistas y comunistas, se tradujo en huelgas, ocupaciones de fábricas y tierras, tanto en el campo como en la ciudad. Gran parte de la población que había regresado del frente se encontró sin empleo.
2. Benito Mussolini
La debilidad de los gobiernos sucesivos para controlar el desorden despertó el temor de empresarios y de la clase media ante una posible revolución roja. En ese contexto surgió el Partido Fascista, liderado por Benito Mussolini.
Benito Mussolini (1883‑1945), hijo de un herrero, tuvo una infancia difícil. Tras mucho esfuerzo se convirtió en maestro, pero sus ideas socialistas le valieron persecución y tuvo que exiliarse en Suiza. De regreso a Italia se dedicó al periodismo y fundó el diario Il Popolo d'Italia, con el objetivo de arrastrar al país a la guerra. Luchó en el frente, resultó herido y pasó varios meses hospitalizado.
El 23 de marzo de 1919 fundó en Milán los *fasci di combattimento*, una unión de veteranos destinada a combatir la política interna y a defender al país del peligro marxista. En 1921 fue elegido diputado por Milán y pidió la disolución del Parlamento para que el fascismo accediera al poder. En 1922, ante una huelga general, sus mil seguidores, los “Camisas Negras”, realizaron la Marcha sobre Roma, quebrantaron la huelga y obligaron a dimitir al gobierno de Luigi Facta. El rey Víctor Emmanuel III nombró a Mussolini primer ministro; él, a su vez, se convirtió en *Duce* y encabezó de facto al gobierno italiano, mientras el monarca conservó solo el título ceremonial.
3. Características del fascismo
Los fascistas, organizados por el excombatiente Mussolini, vestían camisas negras y saludaban con el brazo extendido. Su ideología era radicalmente anticapitalista y anticomunista, aunque una vez en el poder pactó con los grandes capitales, adoptando una postura reaccionaria.
El movimiento, inicialmente limitado, ganó un dinamismo violento que ninguna fuerza rival pudo detener. Su éxito se debió también a la ineptitud del gobierno liberal, la debilidad parlamentaria y el apoyo de las fuerzas armadas, la policía y la administración.
a. En el aspecto político
En el apogeo del poder, el fascismo suprimió toda oposición: disolvió partidos y organizaciones contrarias, cerró periódicos y prohibió la circulación de ideas disidentes. Los acusados de crímenes contra el Estado no podían presentar pruebas ni apelar. Los líderes opositores fueron forzados al exilio o enviados a islas remotas.
b. En el aspecto económico
Paralelamente, se intentó reorganizar la estructura económica mediante corporaciones. Sin embargo, los sindicatos de trabajadores fueron eliminados mientras que los gremios de empresarios permanecieron. Estos últimos prolongaron la jornada laboral hasta 9 horas en sectores vulnerables a la competencia extranjña, sin aumentar los salarios. Quienes distribuían panfletos protestando por horas extra no remuneradas fueron condenados a penas de prisión de 7 meses a 5 años.