Reclutamiento y pruebas médicas
En Alemania, al igual que en otros países, el sistema de alistamiento estaba organizado por distritos militares, cada uno asociado a una región. Las divisiones de tanques (Panzer) tenían prioridad y reclutaban principalmente a hombres de 18 a 25 años; en unidades no combatientes la edad máxima alcanzaba los 35 años.
En el caso de África la situación fue diferente. Cuando se ordenó el envío de la 5.ª División Ligera (21.ª División de Infantería) al desierto, el personal médico sometió a los soldados a una prueba de quinina: cada hombre debía tomar ocho comprimidos. Quien no podía ingerirlos o presentaba problemas estomacales era declarado no apto, ya que la quinina era esencial para evitar la malaria en el entorno africano.
Escasez de personal y sustituciones improvisadas
Aunque la 21.ª División de Infantería provenía originalmente de la zona de Landau, sus límites de reclutamiento se ampliaron para enviar a los mejores soldados disponibles a África. Aun así, cuando el Afrika Korps alcanzó su pico de fuerza (alrededor de 57.000 hombres en agosto de 1942), seguía estando 11.000 hombres por debajo del cuadro organizativo teórico.
Las pérdidas por enfermedad fueron graves, pero los muertos en combate resultaron aún más devastadores. Las divisiones del Korps combatían con la mitad del número de soldados previsto, formando grupos de combate improvisados y equipándolos, en muchos casos, con material capturado a los británicos.
El papel de los auxiliares: cocineros al volante
Los refuerzos que reemplazaron a los primeros combatientes del Korps a menudo carecían de entrenamiento para el desierto y eran lanzados directamente al frente. Para paliar esta carencia, Rommel prefirió integrar en sus unidades a hombres de formaciones auxiliares que ya llevaban tiempo en el desierto. Así surgió el curioso fenómeno de unidades de tanques dirigidas por ex‑logísticos, formados dentro de los propios vehículos y que, sorprendentemente, demostraron una gran eficacia.
Lo mismo ocurrió con suboficiales y oficiales auxiliares que comandaron compañías de infantería o antitanques con notable éxito. Estos veteranos del desierto recibieron el apodo de “afrikaner” y ganaron el respeto incluso de los altos mandos, incluido el propio Rommel.
Doctrina de las Kampfgruppen y la flexibilidad táctica
Se dio gran importancia a la formación de grupos de batalla tácticos (Kampfgruppen), a la flexibilidad y a la capacidad de concentrar o dispersar el potencial de combate según las condiciones del terreno. Este modo de operar, ya habitual en el Frente Oriental, se adaptó al entorno desértico donde el enemigo contaba con superioridad numérica.
Entrenamiento de reemplazos: “más armas, menos hombres”
En mayo de 1941 Rommel ordenó la creación de un Batallón de Reemplazos cuyo objetivo era entrenar, en suelo africano, a los refuerzos que llegaban de Alemania. Cada división del Korps acabó con su propio batallón orgánico y se introdujo un nuevo programa de instrucción basado en la doctrina de "más armas, menos hombres".
Según esta doctrina, todos los soldados, sin importar su rango, debían aprender a manejar cualquier arma de infantería, así como artillería, antitanques y cañones de campaña. Rommel pretendía crear al soldado definitivo: una persona sin especialidad fija, capaz de pasar de cocinero a artillero de vehículo autopropulsado según la necesidad del momento.
Cooperación entre tanques e infantería
La colaboración entre blindados e infantería se intensificó, sobre todo en las divisiones Panzer. Cada compañía de infantería orgánica se transformó en un destacamento de combate equipado con todas las armas de infantería disponibles y reforzado con antitanques.
Al mismo tiempo, la infantería del Afrika Korps se entrenó para operar sin apoyo de tanques, organizándose en subunidades tácticas capaces de enfrentarse tanto a la infantería enemiga como a sus tanques, brindando al mando el tiempo necesario para una contra‑ataque.