Introducción
La Primera Guerra Mundial (1914‑1918) provocó una devastación sin precedentes: 60 millones de soldados y civiles participaron, más de 15 millones resultaron heridos y 7 millones quedaron discapacitados. Los costos económicos superaron los 18 600 millones de dólares. Ante tal catástrofe, surgió la necesidad de crear una institución internacional capaz de prevenir futuros conflictos.
Formación de la Sociedad de Naciones
En 1915, el jurista estadounidense League to Enforce Peace propuso la idea de una unión de naciones. El presidente Woodrow Wilson la apoyó en 1916 y, tras la guerra, presentó su famoso discurso del 8 de enero de 1919, en el que pidió la creación de una organización que garantizara la paz.
Durante la Conferencia de Paz de París (1919), se redactó el proyecto de la Sociedad de Naciones. El texto final, adoptado el 28 de abril de 1919, combinó ideas estadounidenses (principios) y británicas (estructura legal). La Sociedad entró en vigor el 10 de enero de 1920 y su primera Asamblea General se celebró en Ginebra el 15 de noviembre de 1920.
Constitución y objetivos
El tratado fundacional, conocido como el Convenio, contiene 26 artículos que establecen los objetivos principales:
- Prevenir la guerra mediante la seguridad colectiva.
- Promover la paz y la seguridad internacionales.
- Fomentar la cooperación económica, social y cultural.
- Aplicar disposiciones del Tratado de Versalles.
Otros objetivos incluían el desarme, la solución de disputas por arbitraje, la mejora de condiciones laborales, la protección de minorías y la lucha contra el tráfico de personas y drogas.
Estructura institucional
Asamblea General
Órgano deliberativo donde cada Estado miembro tiene un voto. Se reunía una vez al año en Ginebra y podía convocar sesiones extraordinarias con el acuerdo de la mayoría. Contaba con seis comités permanentes (Estadístico y Jurídico, Técnico, Desarme, Económico‑Presupuestario, Instituciones Sociales y Político) y la posibilidad de crear comités ad hoc.
Consejo
Cuerpo ejecutivo más poderoso que la Asamblea. Inicialmente tenía cinco miembros permanentes (Reino Unido, Francia, Italia, Japón y, de forma teórica, EE. UU.) y cuatro miembros no permanentes elegidos por la Asamblea por periodos de tres años. EE. UU. nunca se incorporó; Alemania se unió en 1926 y se retiró en 1933; la URSS ingresó en 1933 y fue expulsada en 1940; Japón (1933) e Italia (1935) abandonaron la organización.
Secretaría
Dirigida por el Secretario General, con sede en Ginebra. Administraba la agenda, redactaba documentos y asistía a los demás órganos. Los secretarios más destacados fueron Sir Eric Drummond (1919‑1933) y Joseph Avenol (1933‑1940).
Corte Internacional de Justicia
Creada en 1921 en La Haya como órgano judicial autónomo. Sus sentencias no eran vinculantes, lo que limitó su eficacia.
Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Fundada el 11 de abril de 1919, permaneció activa tras la disolución de la Sociedad y pasó a formar parte de la ONU.
Principales logros
- Resolución pacífica de disputas como la de Albania (1922), el archipiélago de Åland (1921) y la delimitación de fronteras en Rumanía‑Hungría (1920).
- Administración de los territorios bajo mandato (Saar, Danzig, Palestina, entre otros).
- Creación de organismos de salud, asistencia social y lucha contra el tráfico de drogas.
- Apoyo a la reconstrucción económica de Austria, Hungría, Grecia y Bulgaria mediante préstamos y asistencia técnica.
Fracasos notorios
La Sociedad no logró contener los conflictos que desembocaron en la Segunda Guerra Mundial:
- Incapacidad para detener la invasión japonesa de Manchuria (1931) y la agresión italiana en Etiopía (1935).
- Falta de acción frente al ascenso nazi de Alemania y la remilitarización del Rin.
- Desconcierto ante la guerra civil española (1936‑1939) y la invasión soviética de Finlandia (1939‑1940).
- Deserciones de miembros clave (EE. UU., Alemania, Japón, Italia) que debilitaron su legitimidad.
Causas del colapso
Los analistas señalan varios factores:
- Falta de autoridad vinculante: las decisiones sólo tenían carácter moral.
- Necesidad de unanimidad: cualquier gran potencia podía bloquear resoluciones.
- Ausencia de fuerzas armadas propias: dependía de la voluntad de los Estados para imponer sanciones.
- Débil base financiera: sin ingresos permanentes, la organización sufría crisis presupuestarias.
- Ausencia de EE. UU.: la mayor potencia del momento no se unió, limitando el alcance de la Sociedad.
- Contexto económico y político: la Gran Depresión, el auge del totalitarismo y el proteccionismo erosionaron la cooperación internacional.
Evaluación y legado
Aunque la Sociedad de Naciones fracasó en prevenir la Segunda Guerra Mundial, sentó las bases institucionales y normativas que la Organización de las Naciones Unidas adoptó después de 1945. Fue la primera entidad internacional que abordó derechos de minorías, salud pública, trabajo infantil, tráfico de drogas y protección de refugiados, marcando un hito en la cooperación global.