Historia antigua

Stuka Ju‑87… fuego, pánico y muerte desde el cielo (vídeo)

Stuka Ju‑87… fuego, pánico y muerte desde el cielo (vídeo)

El origen del bombardeo vertical

Durante el periodo de entreguerras, los ingenieros alemanes estudiaron la teoría del bombardeo vertical y concluyeron que ofrecía ventajas claras frente al método tradicional de bombardeo en área. La precisión del ataque directo a un punto concreto reducía el número de bombas necesarias y aumentaba la efectividad.

Los primeros pasos: Hs 123 y el nacimiento del Stuka

El primer avión de bombardeo vertical fue el biplano Henschel Hs 123, probado en la Guerra Civil española con resultados positivos. Paralelamente, los alemanes desarrollaron un bombardero más potente, que se convertiría en el símbolo del Blitzkrieg: el Stuka Ju‑87.

Desarrollo y versiones iniciales

El prototipo del Stuka realizó su primer vuelo en 1935 con dos estabilizadores verticales y un motor británico. En 1937 se inició la producción del Ju‑87A, que incorporó un motor alemán y sistemas especiales para el bombardeo vertical.

Poco después apareció el Ju‑87B, la primera versión en serie que vio combate. Equipado con un motor Jumo de 1 100 hp, alcanzaba 390 km/h, llevaba tres ametralladoras de 7,92 mm (dos en las alas y una en la torreta trasera) y podía transportar hasta 700 kg de bombas.

Participación en la Guerra Civil española

En 1936 se envió un Ju‑87A a España; en 1938 llegaron tres más y, posteriormente, varios Ju‑87B. Estas aeronaves participaron en los combates contra los republicanos, aunque su efecto psicológico fue más notorio en otros frentes.

El Stuka en la Segunda Guerra Mundial

Los Stuka ejecutaron la primera operación aérea de la guerra bajo la orden de Hitler y del comandante de escuadrón Gustav Udet. Cada avión estaba equipado con una sirena (el Jericho-Trompete) que se activaba al descender, provocando terror entre las tropas enemigas.

En Polonia, los Países Bajos, Francia y Grecia, el Stuka demostró su letalidad. En la Batalla de Creta, sus ataques causaron graves pérdidas a la Marina británica. Sin embargo, durante la Batalla de Inglaterra, la vulnerabilidad del Ju‑87 frente a cazas como el Spitfire y el Hurricane quedó al descubierto, sufriendo graves pérdidas.

Adaptaciones para el Frente Oriental

En la fase inicial de la Operación Barbarroja, los Stuka destruyeron gran parte del material soviético en tierra. Para mejorar su alcance, se creó la versión de largo alcance Ju‑87R. La variante Ju‑87D incorporó un motor de 1 300 hp, alcanzó 408 km/h y aumentó la capacidad de carga.

Ante la amenaza de los tanques soviéticos, surgió la versión antitanque Ju‑87G, equipada con dos cañones de 37 mm bajo las alas. También se diseñó una versión naval, el Ju‑87C, destinada al (nunca construido) portaaviones alemán; estos aviones fueron reconvertidos a la versión D.

Producción y usuarios extranjeros

En total se fabricaron 6 500 Stuka de todas sus variantes. Además de la Luftwaffe, el avión fue operado por Italia, Bulgaria, Croacia, Hungría, Rumanía y Eslovaquia. Los estadounidenses capturaron algunos ejemplares y los emplearon en Túnez en 1943. Tras el conflicto, la Yugoslavia utilizó ampliamente los Stuka remanentes.

El as de los Stuka: Hans‑Ulrich Rudel

El piloto más destacado fue Hans‑Ulrich Rudel, quien destruyó 519 tanques, más de 1 000 vehículos, 150 cañones, 70 barcos, derribó tres aviones soviéticos y hundió un acorazado, dos cruceros y un destructor. Stalin le otorgó una recompensa de 100 000 rublos.