Historia antigua

URSS: Trastornos sorprendentes en la relación entre la Iglesia Ortodoxa y el Estado (1917‑1958)

URSS: Trastornos sorprendentes en la relación entre la Iglesia Ortodoxa y el Estado (1917‑1958)

Introducción

El historiador italiano Adriano Roccucci, en su obra Stalin y el Patriarca – La Iglesia Ortodoxa y el Poder Soviético 1917‑1958, revela cómo la relación entre la Iglesia Ortodoxa rusa y el Estado soviético pasó de una persecución brutal a una tolerancia estratégica durante la Segunda Guerra Mundial. El estudio se apoya en material de archivo y estadísticas que muestran la enorme influencia del cristianismo ortodoxo en la población soviética.

Periodo pre‑revolucionario

En 1916 el Imperio Ruso contaba con 77.727 templos, 1.025 monasterios y más de 190.000 clérigos. Para comparar, a finales de 2017 la Iglesia Ortodoxa mundial tenía 36.878 templos y 39.414 miembros del clero.

Persecuciones 1921‑1941

Los bolcheviques, bajo Lenin, planearon la aniquilación del clero, confiscando bienes y imponiendo impuestos devastadores. En 1929 se limitó la actividad religiosa únicamente al culto dentro de los templos, prohibiendo la predicación y la enseñanza religiosa.

Las cifras demuestran la ineficacia de la política antirreligiosa: el censo de 1937 reveló que el 56,7 % de los soviéticos se consideraba creyente, de los cuales el 75,3 % era ortodoxo. Aun así, entre 1937 y 1938 se ejecutaron cientos de sacerdotes y se estimó que entre 350.000 y 1 000.000 de fieles fueron perseguidos.

La Segunda Guerra Mundial y el giro de Stalin

En 1943, frente a la necesidad de elevar la moral del Ejército y a la ocupación nazi que reabrió iglesias en los territorios conquistados, Stalin concedió tolerancia a la Iglesia. El 8 de septiembre de 1943 se eligió al Metropolitano Sergio (Stragorodsky) como Patriarca de Moscú y Toda Rusia.

El Estado creó el Consejo de Asuntos de la Iglesia Ortodoxa (ROE) bajo Georgy Karpov, que reguló la relación con la jerarquía e impidió abusos locales. La Iglesia participó activamente en la guerra, organizó colectas para el frente y financió una unidad blindada.

Posguerra y expansión de la influencia ortodoxa

Tras la victoria, la URSS utilizó la ortodoxia para consolidar su dominio en Europa del Este. En 1945 se celebró un congreso en Moscú con representantes de 171 iglesias, donde se adoptaron normas que limitaban los servicios religiosos a los templos y regulaban las procesiones.

El número de iglesias abiertas aumentó de menos de 1.000 en 1941 a 14.329 en 1948, aunque la mayoría se concentró en los territorios ocupados por los alemanes, especialmente en Ucrania.

La era de Jruschov (1954‑1958)

Durante la década de 1950, la política antirreligiosa se revitalizó. Se incrementaron los impuestos al clero, se cerraron seminarios y se redujo el número de templos: de 13.508 en 1953 a 13.414 en 1958, y la cifra siguió disminuyendo hasta los 7.551 templos en 1965.

Aun así, la participación popular en los servicios siguió alta: en la Pascua de 1944 asistieron 120.000 fieles en Moscú y 148.000 en su periferia.

Reacción de los fieles

A pesar de la represión, los creyentes mantuvieron su fe. Se organizaron “sacerdotes itinerantes” que celebraban misas clandestinas y miles de peticiones ciudadanas solicitaron la reapertura de templos, aunque la mayoría fueron rechazadas.

Estadísticas clave

  • 1916: 77.727 templos; 2017: 36.878 templos.
  • Censo 1937: 56,7 % creyentes, 75,3 % ortodoxos.
  • 1944: 8.809 iglesias operativas fuera del Báltico.
  • 1948: 14.329 iglesias abiertas; 11.876 sacerdotes y 1.255 diáconos.
  • 1958: 13.414 iglesias y 56 monasterios en la URSS.

Conclusiones

El estudio de Roccucci muestra que la Iglesia Ortodoxa rusa sobrevivió a décadas de persecución gracias a su arraigada presencia cultural y a la utilización pragmática que el Estado soviético hizo de ella cuando le resultó ventajoso. La historia de esta relación compleja ofrece claves para entender la situación actual de la Iglesia en la antigua esfera soviética.

URSS: Trastornos sorprendentes en la relación entre la Iglesia Ortodoxa y el Estado (1917‑1958)