Contexto del ataque soviético
El asalto soviético a Finlandia resultó desastroso para el Ejército Rojo desde el principio. A comienzos de 1940 Stalin ordenó la creación de un nuevo frente, bajo el mando del mariscal Tymoshenko, con Zhukov como uno de sus principales asesores.
En enero de 1940 el Frente de Tymoshenko contaba con 23 divisiones de fusileros, cinco brigadas de tanques, 15 regimientos aéreos y 2.800 cañones de 76‑280 mm, lo que equivalía a una densidad de 50 cañones por kilómetro de frente.
Objetivo: romper la Línea Mannerheim
El plan soviético preveía un ataque al istmo de Carelia para romper la famosa Línea Mannerheim. La zona estaba plagada de lagos, ríos, pantanos y bosques, salvo por un corredor de 16 km en Viipuri, donde se concentró el esfuerzo ofensivo.
Los finlandeses habían construido 35 pequeños fuertes de hormigón equipados con ametralladoras y cañones antitanque Bofors de 37 mm, reforzados con trincheras, alambre de púas, zanjas antitanque, barreras de rocas y casamatas.
Primeros enfrentamientos
En diciembre de 1939 los soviéticos ya habían intentado atacar esa zona, sufriendo enormes pérdidas. A finales de enero, sin embargo, la artillería soviética abrió lo que se describió como “las puertas del infierno”.
En febrero se realizaron pruebas de asalto contra varios sectores de la defensa finlandesa. La artillería soviética se centró en dos fuertes: el fuerte Popius y el llamado “Millonario”.
El fuerte “Millonario” quedó gravemente dañado; sus cubiertas occidentales y su observatorio principal fueron destruidos por el bombardeo.
La ofensiva del 11 de febrero
El 11 de febrero se lanzó la ofensiva principal. El sector estaba bajo el control de la 3.ª División de Infantería finlandesa, comandada por el general Harald Oquist. En el área del fuerte, el II/9.º Batallón de Infantería del mayor Lindmann tenía apenas 400 soldados para defender una línea de 2,5 km.
La compañía 5 del teniente Malm defendía el fuerte Popius; la compañía 4 del teniente Erickson el fuerte “Millonario”; y la compañía 6 del teniente Anous cubría el flanco este en los pantanos de Munasuo.
Frente a ellos la 123.ª División de Fusileros soviética, bajo el coronel Alyabuchev, apoyada por el 245.º Regimiento de Fusileros reforzado con dos compañías de tanques T‑28 y T‑26, y el 255.º Regimiento que atacaba el “Millonario”.
Desarrollo de los combates
La intensa artillería soviética bombardeó las posiciones finlandesas, dejando aturdido al mayor finlandés. Los soviéticos presionaron fuertemente a la compañía 4, capturando la colina Finger, frente a la primera línea defensiva finlandesa, a pesar de los contraataques.
Los tanques soviéticos apoyaron a la infantería a corta distancia. Los finlandeses lograron destruir algunos tanques, pero los soviéticos siguieron avanzando y aislaron el fuerte, quedando atrapados bajo su fuego.
En el sector de la compañía 6, los pantanos impidieron el uso de tanques y la infantería soviética fue diezmada por las ametralladoras finlandesas.
El asalto al fuerte Popius
El 245.º Regimiento de Fusileros lanzó varias oleadas contra el fuerte Popius, neutralizando cuatro tanques soviéticos. Decenas de soldados soviéticos cargaron contra el fuerte, llegando a bloquear el fuego de las ametralladoras finlandesas.
Una compañía soviética fue aniquilada; cientos de cuerpos soviéticos se acumularon a menos de 100 m del fuerte. A las 13:28 la bandera roja ondeó sobre el fuerte. De los 100 hombres de la compañía 5, sólo 16 permanecían en pie.
La caída del “Millonario”
Tras la captura de Popius, los soviéticos intentaron flanquear a la compañía 6 en los pantanos, obligándola a retirarse. El pequeño fuerte “Millonario” quedó rodeado; solo ocho finlandeses permanecieron dentro, resistiendo hasta que los soviéticos detonaron la cubierta activa del fuerte. Al final, sólo tres defensores quedaron, uno de ellos gravemente herido.
Resultado y contraataque finlandés
El 12 de febrero los finlandeses se vieron obligados a retirarse. El II/9.º Batallón había perdido el 50 % de su efectividad, mientras que los soviéticos habían sufrido miles de bajas.
Los finlandeses lanzaron un contraataque con cuatro batallones para intentar recapturar el terreno perdido. Aunque lograron avances iniciales, fueron detenidos por la abrumadora superioridad numérica soviética.


