Origen y designación
Kampfgeschwader 200 (KG 200) fue una unidad especial de la Luftwaffe creada en 1934, poco después del renacer de la fuerza aérea alemana. Inicialmente operaba como escuadrón de reconocimiento y, con el tiempo, quedó bajo el control de la Abwehr, el servicio de inteligencia militar.
El 20 de febrero de 1944 recibió oficialmente la designación KG 200, integrando unidades preexistentes y el 2.º Staffel de pruebas creado en 1942.
Misiones iniciales
Al principio la unidad utilizó aviones civiles para misiones de reconocimiento en cualquier zona y durante el tiempo que fuera posible. Posteriormente empleó Junkers Ju‑86P, que volaban a altitudes fuera del alcance de los cazas aliados.
También se apropió de bombarderos aliados capturados, como el B‑17, B‑24 o el soviético Tu‑2. Estos aviones servían para reabastecer unidades alemanas aisladas, engañar a la defensa aérea enemiga y transportar fuerzas especiales detrás de las líneas enemigas.
Misiones secretas
KG 200 realizó numerosos vuelos para insertar agentes en territorio enemigo, tanto en Francia como en lo profundo de la Unión Soviética. Un ejemplo fue la Operación Zeppelin, cuyo objetivo era asesinar a Stalin. El Arado Ar 232B despegó con los agentes el 5 de septiembre de 1944, pero perdió contacto y realizó un aterrizaje de emergencia en territorio soviético; los dos posibles asesinos fueron capturados.
La unidad también operó en el norte de África hasta principios de 1944. El 27 de noviembre, un Junkers Ju 290 lanzó en paracaídas a cinco agentes iraquíes sobre Mosul, partiendo desde Viena.
Mistel: aviones bomba
Ante la escasez de bombarderos estratégicos, surgió el concepto del “Mistel”: una combinación de dos aeronaves, una de control pilotada (caza monoplace) y una segunda, sin tripulación, cargada de explosivos. El avión guía dirigía al “bomba” hasta el objetivo.
KG 200 empleó Mistels contra la Unión Soviética, destacando un ataque a dos puentes en la zona de Kistrin.
Bombas guiadas Henschel He 293
El 12 de abril de 1945, un Dornier Do‑217 de KG 200 utilizó con éxito una bomba guiada Henschel He 293 contra puentes del río Oder, intentando retrasar el avance soviético.
Escuadrilla suicida
En los últimos meses de la guerra, se planteó crear una unidad kamikaze al estilo japonés, denominada Leonidas y bajo el proyecto “Sacrificio”. Los pilotos debían volar prototipos tripulados del V‑1, el Fi‑103 Reichenberg. Tras varias pruebas, el proyecto se canceló por la oposición del comandante del KG 200, Vernen Baubach, que no quería sacrificar a sus pilotos sin necesidad.
Otra propuesta suicida consistía en destruir los puentes flotantes rusos del río Vístula con hidroaviones Dornier Do‑24.
Uso de aviones enemigos
KG 200 también capturó y reutilizó aviones aliados. Su primer B‑17 "Flying Fortress" pertenecía al 303.º Escuadrón de Bombardeo de EE. UU. y realizó un aterrizaje forzoso en Francia el 12 de diciembre de 1942; después de repararlo, fue entregado a KG 200.
De forma similar, la unidad incorporó B‑24, Spitfire, Mosquito, Beaufighter, P‑38, Short Sterling e I‑16. Un B‑17 llegó hasta España, donde fue retenido mientras transportaba agentes.
Desbandada y legado
En 1944 se asignó al KG 200 un batallón de paracaidistas, probablemente el 500.º Batallón Paracaidista SS, aunque no formaba parte de la Luftwaffe.
En los últimos días de la guerra la unidad se retiró al sur de Alemania y destruyó la mayor parte de sus archivos. Baubach, quien nunca habló públicamente de las operaciones del KG 200, murió en un accidente de prueba en 1953, llevándose muchos secretos a su tumba.
Uno de los bombarderos estadounidenses B‑17 que operó bajo el KG 200.