Historia antigua

La primera confrontación entre tanques M26 Pershing y T‑34/85 en la Guerra de Corea (vídeo)

Contexto histórico

El 25 de junio de 1950 Corea del Norte invadió al Sur, iniciando la guerra que conocemos como la Guerra de Corea. Reforzados con tanques soviéticos T‑34/85, los norcoreanos superaron rápidamente la escasa defensa surcoreana, que contaba sólo con unos pocos vehículos blindados M8, y ocuparon Seúl a los tres días.

Estados Unidos respondió enviando inicialmente tanques ligeros M24 Chaffee, que resultaron ineficaces contra los T‑34/85. Tras la retirada de las fuerzas surcoreanas y estadounidenses al perímetro de Pusan, se reforzaron con los primeros tanques M26 Pershing. Estos vehículos, herederos de los tanques de finales de la II WW, disponían de una gruesa coraza y un cañón de 90 mm.

La superioridad de los T‑34/85

Hasta la llegada de los M26, los norcoreanos gozaban de una clara superioridad en blindados. Stalin había enviado más de 250 T‑34/85 a Corea del Norte antes de junio de 1950 y, para agosto, al menos 80 adicionales, acompañados de cañones de asalto Su‑76.

El enfrentamiento del 17 de agosto

En el frente de Pusan, la Compañía A del 1.º Brigada de Tanques de la Infantería de Marina, bajo el mando del teniente Granville Sweet, desplegó un M26 para apoyar al 5.º Regimiento de Infantería de Marina.

Frente a ellos se encontraban unidades de la 4.º División de Infantería norcoreana, respaldadas por una brigada del 109.º Regimiento de Tanques equipada con T‑34/85. Al recibir información de un inminente ataque enemigo, Sweet posicionó sus tres tanques (uno dañado) en formación lineal sobre la única carretera que el enemigo podía usar, bloqueando el paso.

Cuando los tanques T‑34 aparecieron, la infantería estadounidense intentó detenerlos con bazucas y cañones de retroceso sin éxito. Los soviéticos avanzaron hacia la curva donde aguardaban los M26.

La acción de los M26

El teniente Cecil Fullerton, al mando del primer M26, abrió fuego con proyectiles de alta velocidad (HVAP) que penetraron de lleno la coraza de los T‑34. El disparo atravesó la torreta y salió por la parte trasera del tanque. Los siguientes dos tanques M26 repitieron la hazaña, destruyendo por completo a los vehículos enemigos.

Un tercer T‑34 recibió una lluvia de proyectiles que le destruyó la torreta y lo dejó inmóvil a un lado de la carretera. Su tripulación intentó abandonar el vehículo, pero fue aniquilada por fuego de ametralladoras. Otro T‑34, al intentar retroceder, fue emboscado por la infantería estadounidense y finalmente voló al ser alcanzado por los cañones de 90 mm de los M26.

Este fue el primer choque directo entre un M26 Pershing y un T‑34/85, demostrando la superioridad del blindaje y el armamento estadounidense sobre el modelo soviético. La incapacidad de la coraza del T‑34 para resistir los impactos del cañón de 90 mm quedó patenta, y la ventaja de los tanques estadounidenses se confirmó en los combates posteriores.

Imágenes del enfrentamiento

La primera confrontación entre tanques M26 Pershing y T‑34/85 en la Guerra de Corea (vídeo)

La primera confrontación entre tanques M26 Pershing y T‑34/85 en la Guerra de Corea (vídeo)

La primera confrontación entre tanques M26 Pershing y T‑34/85 en la Guerra de Corea (vídeo)

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