Infancia y primeros años en la aviación
Joaquín García Morato nació en 1904, hijo de un oficial de infantería. A los 16 años ingresó en la Academia Militar y, como segundo teniente, combatió en el Marruecos español contra los rebeldes locales. En 1925 decidió volar y participó en operaciones con aviones D.H.9A y Bristol Fighter F.2B, realizando 57 misiones de combate y resultando herido dos veces por fuego antiaéreo.
Tras ello pasó a los hidroaviones. En 1928 sufrió un grave accidente que lo mantuvo hospitalizado durante un año, pero su habilidad como piloto quedó demostrada: era excelente en maniobras y rápidamente se ganó la reputación de uno de los mejores.
En 1934 tomó parte en las operaciones contra los sublevados en Asturias.
La Guerra Civil y el ascenso como as
Al estallar la Guerra Civil, Morato estaba de vacaciones en Gran Bretaña. Regresó de inmediato y se incorporó al bando nacionalista.
El 12 de agosto de 1936 logró su primer derribo al volar un Nieuport‑Delage 52 y abatir un Vickers Vildebeest de los republicanos. Días después comenzó a usar el moderno caza alemán He 51, con el que el 18 de agosto derribó otro Nieuport‑Delage 52 y un bombardero Potez 540.
El 2 de septiembre abatió otro Nieuport‑Delage 52 y, el 11 de septiembre, volando un Fiat CR.32 italiano, derribó otro de estos aviones, convirtiéndose oficialmente en as con cinco victorias.
Durante el otoño, al mando del "Patrullero Azul", sumó seis derribos más (cinco franceses y un Hawker Fury británico).
El 5 de noviembre derribó su duodécimo avión enemigo, un Potez 540, y ese mismo día abatió el primer caza soviético, un Polikarpov I‑15. El 13 de enero logró una hazaña al derribar dos bombarderos soviéticos Tupolev SB, más rápidos que su propio CR.32.
Relato de un combate
«Después de varios días estudiando los ataques enemigos sobre Córdoba, supe a qué altura volaban los bombarderos y por dónde solían aparecer. Volé a 5 000 m y avisté dos aviones acercándose a gran velocidad. Les disparé al motor; uno se incendió y dejó una densa columna de humo negro. El otro intentó regresar, pero yo lo alcancé, lo giré bruscamente y, con suerte, cayó en picado y se estrelló», recuerda Morato.
El 18 del mismo mes derribó dos I‑15. En marzo tomó el mando de un escuadrón y, poco después, de dos escuadrones de caza, acumulando 18 derribos. En junio sumó tres más y en julio cinco adicionales, entre ellos, el 15 de julio, dos I‑16 soviéticos, superiores al Fiat en todos los aspectos.
Últimos años y trágico final
El 3 de octubre fue derribado por accidente por un piloto español, pero logró aterrizar con el motor apagado. En 1937 obtuvo dos derribos más (septiembre y diciembre). En 1938 alcanzó su mayor productividad: 11 victorias confirmadas y una probable, elevando su total a 39.
El 19 de enero de 1939 logró su último derribo, otro I‑15 soviético. Sin embargo, el 4 de abril, durante una demostración para la prensa, su avión se estrelló fatalmente. Hasta su muerte acumuló 1 012 horas de vuelo de combate, 40 derribos confirmados, un posible y daños a tres bombarderos más.