El 75.º aniversario de la victoria soviética
El miércoles 24 de junio se conmemoró el 75.º aniversario de la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi. Miles de soldados desfilaron por la Plaza Roja, pese a la pandemia de COVID‑19. En Rusia, el 9 de mayo es día festivo nacional y sirve para evocar el papel decisivo del Ejército Rojo, compuesto por millones de soldados soviéticos, tanto rusos como de otras nacionalidades, y los enormes sacrificios en los campos de batalla.
Una cifra que la propaganda ocultó
Durante la guerra la Unión Soviética sufrió la mayor pérdida humana de todos los beligerantes. Las cifras oficiales cambiaron a lo largo del tiempo:
- En 1946 Stalin anunciaba “7 millones” de muertos, cifra claramente subestimada.
- Tras su muerte, la estimación oficial se elevó a 20 millones.
- Con la apertura de archivos en la era de Gorbachov, los historiadores calcularon 26,6 millones de fallecidos: 12 millones de soldados y 14,6 millones de civiles.
- El asedio de Leningrado provocó hasta 1 millón de hambrunas y la batalla de Stalingrado dejó más de 1 millón de muertos soviéticos.
Los “samovares de Stalin”
El término “samovar de Stalin” surgió después de la guerra para describir a los veteranos mutilados que regresaban sin extremidades. La contienda dejó alrededor de 2,5 millones de personas discapacitadas; muchos fueron abandonados sin asistencia y se vieron obligados a mendigar, alimentando la ira contra el liderazgo soviético.
En 1948 el Estado comenzó a recluir a miles de estos discapacitados en monasterios abandonados convertidos en sanatorios del norte. Con el tiempo, esos centros se transformaron en instituciones de detención involuntaria para mendigos, discapacitados y marginados, permaneciendo en funcionamiento hasta la década de 1970.
Juicios, ejecuciones y colaboraciones forzadas
Más de 2,53 millones de soviéticos fueron condenados por tribunales militares por delitos que iban desde la insubordinación hasta la traición. Entre 1941 y 1945, 157 593 personas fueron ejecutadas por espionaje, alta traición, deserción o defeatismo.
Unas 80 millones de ciudadanos de la URSS y de territorios incorporados (los países bálticos, por ejemplo) vivieron bajo ocupación nazi. Se estima que 1,24 millones sirvieron en el ejército alemán, entre ellos 400 000 rusos, 250 000 ucranianos, 150 000 letones, 90 000 estonios y 70 000 bielorrusos (Viktor Gavrilov, Academia Militar de las Fuerzas Armadas de Rusia).
Deportaciones masivas
En 1941‑1942 Stalin ordenó la deportación preventiva de minorías étnicas sospechosas de colaborar con el enemigo, comenzando con los alemanes de Rusia: 800 000 fueron expulsados de sus aldeas del Volga y enviados en vagones de carga a Kazajistán. Le siguieron finlandeses, griegos y otras poblaciones.
Durante 1943‑1944, tras el empuje contra el ejército alemán, se trasladaron a Kazajistán, Kirguistán y Siberia a chechenos, ingushes, tártaros de Crimea y otras nacionalidades. En pocos meses, cerca de 1,2 millones de personas fueron desplazadas a regiones inhóspitas del imperio soviético sin recursos para sobrevivir.
Estas poblaciones fueron rehabilitadas después de la muerte de Stalin, aunque la acusación de colaboración rara vez estaba sustentada por pruebas. Para el liderazgo soviético, la deportación sirvió para romper los lazos nacionalistas y poblar las vastas tierras desérticas.
Fuente: APE‑ME