Wilhelm Hoffman fue uno de los miles de soldados alemanes que combatieron en Stalingrado. Integraba el 267.º Regimiento de Infantería de la 94.º División de Infantería. Hoffman llevaba un diario que se conserva parcialmente. A través de sus páginas se percibe el alto ánimo inicial de los alemanes y su esperanza de una rápida victoria, que poco a poco se desvaneció.
29 de julio de 1942
"Nuestro capitán nos dice que las tropas rusas están completamente exhaustas y no podrán resistir mucho más. Llegar al Volga y capturar Stalingrado no será demasiado difícil para nosotros".
7 de agosto de 1942
"Nuestra compañía avanza como un rayo. Hoy le escribí a Elsa. Pronto contraatacaremos. Todos sentimos que la victoria está cerca".
24 de agosto de 1942
"Toda la ciudad está ardiendo. Por orden de nuestro Führer la Luftwaffe la incendió. Exactamente lo que los rusos necesitaban para detener su resistencia".
1 de septiembre de 1942
"¿De verdad los rusos piensan luchar en las orillas del Volga? Estarán locos…"
6 de septiembre de 1942
"Arrogancia irracional de los rusos…"
11 de septiembre de 1942
"Son fanáticos…"
13 de septiembre de 1942
"… son bestias salvajes…"
16 de septiembre de 1942
"Bárbaros… no son hombres sino demonios…"
26 de septiembre de 1942
"Los bárbaros usan métodos de gángsters…"
27 de octubre de 1942
"Los rusos no son personas, son una existencia de hierro cercada. Nunca se cansan y no temen al fuego…"
28 de octubre de 1942
"Todo soldado (alemán) se considera un hombre condenado…"
La batalla del granero
Resultan particularmente reveladoras sus anotaciones sobre el combate en el granero de Stalingrado.
16 de septiembre de 1942
"Nuestro batallón, junto con tanques, atacó el granero del que salían humo y llamas. El grano se está quemando. Parece que fueron los propios rusos quienes lo incendiaron. Barbarismo. El batallón sufrió grandes bajas.
"Ya no quedan más de 60 hombres en cada colina. El granero no está ocupado por humanos sino por demonios a los que ni el fuego ni las balas pueden dañar".
18 de septiembre de 1942
" La lucha continúa dentro del granero. Los rusos que están allí están condenados. Nuestro comandante de batallón nos dijo que los comisarios ordenaron que esos hombres murieran allí.
"Si todos los edificios de Stalingrado se defienden como un granero, ninguno de nuestros soldados volverá a Alemania. Hoy recibí una carta de Elsa. Me espera en la tierra de los vencedores".
20 de septiembre de 1942
"La batalla por el granero sigue. Los rusos disparan desde todos los lados. Nos quedamos inmóviles en nuestro refugio. Nadie puede salir.
"El sargento Nuske fue muerto cuando se encontró fuera, en la carretera. Pobre amigo, dejaste a tres hijos".
22 de septiembre de 1942
"La resistencia rusa en el granero se quebró. Nuestras tropas avanzan hacia el Volga. Contamos unos 40 muertos rusos dentro del edificio del granero.
"La mitad vestían uniformes de la marina, eran viejos lobos de mar. Se tomó como prisionero a uno gravemente herido, incapaz de hacer o decir algo".
La última anotación de Hoffman está fechada el 27 de diciembre de 1942. Murió en la fase final del conflicto o fue capturado por los soviéticos y falleció después. Nunca regresó a su hogar, tal como él casi había predicho.