Introducción
El 8.º Ejército italiano fue creado por Mussolini para reforzar a su aliado alemán en la llamada "cruzada anti‑bolchevique" del Frente Oriental. Al inicio de la Operación Barbarroja, el dictador italiano ya había enviado un cuerpo de ejército a la Alemania nazi.
En 1942, tras la derrota cerca de Moscú, quedó claro que el esfuerzo bélico alemán en la URSS necesitaba refuerzos. Mussolini decidió, entonces, ampliar la presencia italiana en el sur del frente.
Organización del 8.º Ejército
El ejército llegó a contar con aproximadamente 200.000 soldados distribuidos en diez divisiones:
- Infantería: 2ª División de Infantería (MP) Sforzesca, 3ª MP Ravenna, 5ª MP Cosenza y 156ª MP Vicenza.
- Alpinos: 2ª División Alpina (MA) Tridentina, 3ª MA Giulia y 4ª MA Königsegg.
- Divisiones mecanizadas: 9ª Pazienza y 52ª Torino.
- Caballería: 3ª División de Caballería (MI) d'Aosta.
Estas unidades formaron tres cuerpos de ejército: el 2.º, el 35.º y el Cuerpo Alpino (SSA). A ellos se sumaron la Legión Croata y tres regimientos de la Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional (las "Camisas Negras"). Los alemanes aportaron dos divisiones de infantería, la 62ª y la 298ª.
Equipo y armamento
En noviembre de 1942 el 8.º Ejército disponía de 988 cañones de diversa calificación, 420 morteros, 17.000 vehículos y 25.000 caballos. Contaba con 12 tanques alemanes Pz IV, pero sus propios tanques se limitaban a los ligeros L6/40. En antitanque solo tenían cañones de 47 mm, poco eficaces y escasos. Un ala aérea de 64 aviones estaba asignada para apoyo directo. El mando recaía en el general Italo Gariboldi.
Acciones en el frente (julio‑agosto 1942)
Del 17 al 20 de julio, las tropas italianas combatieron en el sureste de Járkov, logrando una victoria que les costó 630 bajas pero provocó más de 5.000 bajas soviéticas. Simultáneamente, la 3ª División Mecánica apoyó a los alemanes en la batalla de Serafimovich, infligiendo unas 6.000 bajas al enemigo a cambio de 1.900 propias.
El 12 de agosto, la 2ª MP Sforzesca sufrió un fuerte ataque soviético de 30.000 hombres y tanques en el Don, quedando casi aniquilada. A pesar de ello, la división repelió nuevos asaltos entre el 20 y el 24 de agosto hasta que llegaron refuerzos; sin embargo, sus pérdidas ascendieron a 6.800 muertos, heridos y desaparecidos.
El 24 de agosto, el Regimiento de Caballería de Saboya cargó contra las fuerzas soviéticas, destruyendo a 2.500 enemigos con apenas 84 bajas propias.
Defensa del flanco izquierdo de la 6ª División alemana
El 8.º Ejército pasó a cubrir el ala izquierda del 6.º Ejército alemán en Stalingrado, junto a las fuerzas húngaras y rumanas, en un frente de 250 km, una tarea imposible. El crudo invierno obligó a los italianos a establecer posiciones defensivas muy precarias a orillas del río Don.
Operación Saturno y “Pequeña Saturno” (diciembre 1942)
El 11 de diciembre los soviéticos lanzaron la Operación Saturno, cuyo objetivo era destruir a las fuerzas italianas, húngaras y rumanas en el Don. La variante “Pequeña Saturno” se dirigió específicamente contra los italianos.
La 3ª MP Ravenna y la 5ª MP Cosenza fueron atacadas por la 63ª Ejército soviético, apoyado por al menos 100 tanques T‑34 y 15 divisiones de fusileros. Sin defensa antitanque adecuada, los italianos resistieron heroicamente hasta el 19 de diciembre, cuando ambas divisiones, prácticamente desintegradas, recibieron la orden de retirarse.
Los soviéticos también golpearon a los aliados rumanos (flanco derecho) y húngaros (flanco izquierdo), sellando el destino de los italianos, que ahora enfrentaban al 1.º Ejército de Guardias soviético.
Colapso final (enero‑febrero 1943)
El 14 de enero, la 6ª División soviética atacó al Cuerpo Alpino (SSA) que formaba el ala izquierda del 8.º Ejército. Las tres divisiones alpinas fueron aplastadas; solo la Tridentina logró una retirada ordenada, mientras que la Giulia y la Königsegg se desintegraron intentando escapar del cerco en Nikolayeva.
Los restos del 8.º Ejército, ya reducidos a una fracción de su fuerza original, fueron repatriados a Italia. Entre agosto de 1942 y febrero de 1943, las pérdidas italianas superaron los 120.000 hombres.
Conclusión
El desastre del 8.º Ejército tiene una explicación lógica: Mussolini envió al frente una fuerza mal equipada y sin preparación suficiente, sacrificándola en pos de su propia gloria en la estepa rusa.
Un tanque T‑34 capturado por los italianos es entregado al comandante del 8.º Ejército, el general Gariboldi.
