Orígenes y creencias
Los Nathpanthis fueron una secta medieval de yoguis shaivitas que floreció entre los siglos XI y XII en el subcontinente indio. También conocidos como los “Kanphata Yogis” o “yoguis de orejas partidas”, practicaban el perforado de los oídos y llevaban grandes pendientes.
La secta fue fundada por Gorakhnath, un yogui y místico del siglo XI, considerado discípulo del legendario Matsyendranath. Los seguidores adoptaron sus enseñanzas, que combinaban prácticas yogas, rituales tántricos y la filosofía shaivita.
Su objetivo era alcanzar la liberación (moksha) mediante la activación de la kundalini, la energía espiritual situada en la base de la columna vertebral. Para ello empleaban asanas intensas, técnicas de respiración (pranayama) y meditación (dhyana).
Prácticas yoguis
Los Nathpanthis sobresalieron en el hatha yoga, disciplina que enfatiza posturas físicas y ejercicios de respiración. Desarrollaron asanas y secuencias como el desafiante sirsasana (parada de cabeza) y el padmasana (postura del loto), destinadas a purificar el cuerpo y prepararlo para niveles superiores de realización espiritual.
Enseñanzas espirituales
Enfatizaban la autodisciplina, la renuncia y la búsqueda del conocimiento interno. Consideraban el cuerpo como un templo que debía purificarse mediante la práctica yoguica. Además, subrayaban la importancia del guru, quien guía al discípulo en el camino de la autorrealización.
Influencia y legado
La secta Nathpanthi dejó una huella profunda en el desarrollo del yoga y la espiritualidad en la India. Sus enseñanzas se difundieron por todo el país, contribuyendo a la popularización del yoga más allá de los círculos monásticos. Figuras destacadas como Dattatreya, Jnanadeva y Namdev fueron influidas por sus ideas.
Hoy su tradición sigue viva a través de diversas linajes de yoga y espiritualidad, inspirando a innumerables buscadores que siguen el camino de la liberación mediante la práctica yoguica y los rituales tántricos.