Contrario a la creencia popular, las tribus nativas no emigraron a Oklahoma a principios del siglo XIX. El traslado forzado ocurrió después de la aprobación de la Ley de Remoción de los Indios en 1830.
Contexto histórico
Durante las primeras décadas del 1800, la mayoría de los pueblos indígenas vivían en sus territorios ancestrales en el este de los Estados Unidos. El crecimiento de la población blanca y la presión por tierras fértiles motivaron al gobierno federal a buscar una solución que consistía en desplazar a los pueblos originarios hacia el oeste.
La Ley de Remoción de los Indios y su aplicación
Promulgada en 1830 bajo la presidencia de Andrew Jackson, la Ley autorizó la negociación de tratados que cedían las tierras del este a cambio de tierras en lo que hoy es Oklahoma, conocida entonces como “Territorio Indio”. Muchos tratados fueron firmados bajo coacción, y la resistencia indígena fue reprimida militarmente.
El camino hacia Oklahoma
El proceso de reubicación se llevó a cabo principalmente entre 1830 y 1850, siendo la llamada “Ruta de Lágrimas” (Trail of Tears) el episodio más conocido, que afectó a los Cherokee, Muscogee, Seminole, Chickasaw y Choctaw. Miles de personas murieron durante los largos viajes y la adaptación a un entorno desconocido.
Conclusión
En resumen, las tribus fueron trasladadas a Oklahoma a mediados del siglo XIX, no a principios del mismo siglo, como consecuencia directa de la Ley de Remoción de los Indios y la política de expansión territorial de los Estados Unidos.