Historia antigua

Guerra Irán‑Iraq (1980‑1988): causas, desarrollo y consecuencias

Guerra Irán‑Iraq (1980‑1988)

Guerra Irán‑Iraq (1980‑1988): causas, desarrollo y consecuencias

La Guerra Irán‑Iraq se prolongó ocho años, de 1980 a 1988, y cobró alrededor de 1,5 millones de víctimas, además de devastar las economías de ambos países. El conflicto tuvo su origen principalmente en el deseo de Irak de frenar la expansión de la Revolución Islámica iraní y en disputas fronterizas sobre el control del estrecho de Shatt al‑Arab.

Resumen rápido

  • Duración: 1980‑1988 (8 años).
  • Víctimas estimadas: 1,5 millones.
  • Objetivo de Irak: contener la Revolución Islámica y reclamar el control total del Shatt al‑Arab.
  • Apoyo internacional a Irak: Estados Unidos, Arabia Saudita, Reino Unido, Francia y Jordania.
  • Fin del conflicto: agotamiento económico y resolución de la ONU que impuso un alto al fuego.

Relaciones Irán‑Iraq antes de la guerra

Durante los años setenta, Irán e Irak vivían profundas tensiones políticas y religiosas. Irán era una república chií, mientras que Irak estaba gobernado por una élite suní‑secular. Además, Irán apoyaba a la minoría kurda en el norte de Irak, lo que aumentaba la desconfianza entre ambos Estados.

En 1975 se firmó el Acuerdo de Argel, que dividió el canal Shatt al‑Arab entre los dos países (banco este para Irán y banco oeste para Irak). Aunque el pacto redujo temporalmente las fricciones, la revolución iraní de 1979 reavivó las hostilidades.

Revolución Islámica en Irán (1979)

La revolución que derrocó al Sha Reza Pahlavi transformó a Irán en una república islámica liderada por el ayatolá Jomeini. El nuevo régimen adoptó una política exterior hostil a Estados Unidos y a los regímenes suníes de la región, generando temor de que la inspiración chií provocara levantamientos en otros países.

Guerra Irán‑Iraq (1980‑1988): causas, desarrollo y consecuencias

Ascenso de Saddam Hussein

Saddam Hussein, miembro del Partido Baaz, tomó el poder en Irak en 1979. Su gobierno, suní y secular, gobernaba a una población mayoritariamente chií, lo que le generó sospechas de que la revolución iraní podría desatar rebeliones internas, tanto chiíes como kurdas.

Inicio de la guerra (22 de septiembre de 1980)

Tras la llamada del ayatolá Khomeini a los chiíes iraquíes a rebelarse, Saddam Hussein retiró a Irak del Acuerdo de Argel y declaró la guerra, buscando recuperar el control total del Shatt al‑Arab y debilitar la influencia iraní en la región.

Guerra Irán‑Iraq (1980‑1988): causas, desarrollo y consecuencias

Desarrollo del conflicto

Los primeros avances iraquíes fueron detenidos por la férrea resistencia iraní. Ambos bandos se enfrascaron en una guerra de trincheras, con escasa movilidad y ataques aéreos sobre ciudades, puertos y campos petrolíferos. Irak recibió apoyo militar y económico de EE. UU., Arabia Saudita, Reino Unido, Francia y Jordania, mientras que Irán contó con la ayuda de algunos países del bloque comunista.

Irán fomentó rebeliones kurdas en el sur de Irak; en respuesta, Saddam empleó armas químicas, como el ataque al pueblo kurdo de Halabja en 1988.

Fin de la guerra

El conflicto agotó las economías de ambos países. En julio de 1988 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 598, que exigía un alto al fuego. Irak aceptó de inmediato; Irán lo hizo solo por la grave situación económica. El cese de hostilidades entró en vigor el 15 de agosto de 1988, reinstaurando el Acuerdo de Argel y manteniendo la división del Shatt al‑Arab.

Se estima que alrededor de 1,5 millones de personas, militares y civiles, perdieron la vida durante la guerra.

Referencias

  • Coggiola, Osvaldo. The Iranian Revolution. São Paulo: Unesp, 2008, p. 103.
  • Créditos de imágenes: Georgios Kollidas y Shutterstock; Attila Jandi y Shutterstock.
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