El significado del término «princeps»
En la Roma antigua, el título princeps (literalmente “primer” o “principal”) designaba a diferentes figuras políticas y militares. Con el tiempo, pasó a identificarse casi exclusivamente con el emperador, considerado el primer ciudadano (princeps civitatis) y jefe de Estado.
Del senador líder al gobernante de facto
Durante los primeros años de la República, el princeps era simplemente el senador más influyente, elegido por sus colegas para presidir el Senado y ejercer funciones ceremoniales. Su autoridad fue creciendo paulatinamente hasta convertirse, a finales del siglo I a.C., en el emperador.
El príncipe como emperador
El emperador era la cabeza del Estado romano y concentraba el poder absoluto: comandante‑en‑jefe del ejército, principal legislador, máximo juez y responsable de las finanzas y de los nombramientos. Se le atribuía una condición divina y era objeto de culto.
El príncipe como heredero al trono
El título también se aplicaba al heredero aparente, llamado princeps iuventutis (“príncipe de la juventud”). Habitualmente era el hijo mayor del emperador, aunque podía ser otro hijo o incluso un sobrino, y recibía una preparación cuidadosa para suceder al padre.
Los principes militares
En el ejército, los principes formaban la segunda categoría de soldados, por detrás de los triarii. Eran combatientes experimentados, bien entrenados y equipados, y solían constituir la principal fuerza de ataque en las batallas.