Historia antigua

¿Quiénes podían usar las termas en la antigua Roma?

En la antigua Roma, las termas (también llamadas thermae) estaban abiertas al público en general: hombres, mujeres y niños.

Estos complejos eran centros sociales donde la gente se relajaba, conversaba y mantenía su higiene personal.

Separación de sexos

Para garantizar la privacidad, existían áreas de baño distintas para hombres y para mujeres, aunque ambas compartían el mismo edificio.